- Menos mal que nosotras no tenemos estos líos, ¿eh?- le dice Avril a Avie, abrazándola por la cintura ya en la cama. Había sido una tarde un tanto estresante, puesto que Mikey no había aparecido hasta cerca de las nueve de la noche y había llegado un poco borracho, cosa que hizo que su hermano y Alice se enojaran aún más.
- Sí, tenés razón. Y sigo sin entender por qué.- confiesa Avie, acomodando su almohada.
- ¿Será porque no somos heterosexuales?- arriesga la canadiense pensativa.
- No, no creo… Tenemos las mismas posibilidades de enamorarnos de otras personas, siendo o no heterosexuales.- comenta la otra chica, también pensativa. Siéndose sincera, Avie no se arrepentía de aquella aventura en Londres. En cierto sentido había agregado algo de chispas a la relación que llevaba con la cantante, que, si bien la quería demasiado, no le vendrían mal unos escándalos para estar entretenidas. Entonces reaccionó: ¿unos escándalos para divertirse? No, no eran necesarios escándalos para pasarla bien con Avril… En parte disfrutaba de esa estabilidad, pero por otra quería sentir más emociones. ¿En qué mierda estaba pensando?
- Sí, tenés razón… Bueno, ¿qué te parece si nos relajamos un poco?- le dice Avril acariciando los brazos desnudos de su pareja y guiñándole un ojo de manera insinuante.
- Acordate que Brendon también va a dormir acá también…- le recuerda su novia.
- Mierda… ¿Cuándo vamos a tener un momento para nosotras, eh?- y la abraza más estrechamente.
- Cuando nos alejemos de estos locos, amor- y, abrazadas, se duermen las dos.
Dentro del café, Hil y Frank miraban como llovía, mientas tomaban sus capuchinos. Hablan de sus males de amores, de sus experiencias y de muchas más cosas.
-Te voy a contar algo, pero es secreto. –Le dice la chica mirándolo a los ojos de forma misteriosa.
-¿Qué? –Responde interesado el guitarrista.
-Con una amiga, Niki, tenemos una teoría… La llamamos: Cómo garchan los músicos. –Suelta ella sin vergüenza alguna. Frank trata de reírse, pero en el intento escupe todo y la mira sorprendido.
-¿Cómo garchan los músicos? O sea… nosotros somos músicos. ¿Te vas a garchar a todos para comprobar tu teoría?- los ojos le brillaron al pensar en esa posibilidad.
-No a todos… O sea, cada chabón es diferente. Por ejemplo: para nosotras, los bateristas tiene un ritmo especial y una manera más salvaje…
-Como Shannon- acota Frank con un poco de resentimiento.
-Sí. Pero no nos basamos sólo en eso, sino según qué instrumento tocan y su personalidad basamos la teoría en cada uno, y algunos hasta tiene apodos.- y la chica sonríe al pensar en aquellos viejos tiempos donde con sus amigas hablaban de esas cosas sin siquiera saber lo que de verdad era un hombre en la cama.
-A ver… Dejame entender. Vos pensás en un cantante, por ejemplo Jared, y decís: bueno, por su personalidad es así en la cama y bla bla bla…
-Sí, lo hicimos con muchas bandas, MCR, 30STM, Panic, Good Charlotte, FOB, los chicos de Jackass, y con cualquiera que se nos ocurra. O sea, vemos y decimo: “este es un flojito”, o “este te da para que tengas y guardes”.
-¡¿Con MCR?! ¡¿Conmigo?! ¡¿Con los Way?! ¡¿Con Toro?!- exclama Frankie con los ojos desorbitados- Quiero saber que decían de mí.- y medio la come con la mirada mientras pasaba disimuladamente la lengua por el borde de su taza, cosa que hizo sonrojar un poco a Hilary.
-No te lo voy a decir, sólo te digo que tenías un apodo muy gracioso.- y se ríe por lo bajo.
Después de un rato de charlas, deja de llover. Los chicos aprovechan ese momento para volver al hotel. Frank no deja que ella pague nada, y cuando salen, la toma de la mano de forma instintiva, mientras sigue intentando que la chica le dijera cuál era su apodo tan gracioso que de chica le había puesto.
- Bueno, espero que no haya sido nada malo, que sea como: “Frank el desvirgador”, o algo así, no sé- dice él, rindiéndose ante la posibilidad de que Hilary le dijera su verdadero apodo.
Ya estaba comenzando a oscurecer. Esa noche, la argentina y Brendon se iban a reencontrar. Alice estaba sentada en la mesa frente a Mikey, y lo miraba con fiereza, mientras Gerard preparaba café para ellos tres. Tony se había ido a dormir temprano para no tener que soportar a Alice de verdad enojada.
- Bueno, con mucha azúcar y leche para la dama, y café sólo para el señor… Y este para mí- dice Gee pasándole a los demás sus tazas humeantes- En fin, señorita y señor, estamos aquí reunidos para dar comienzo…
- Dejá de hacerte el boludo- le dice Al secamente, sin mirar nada en específico.
- Este… bueno, mi señora…-terminó Gee por lo bajo.
- Mirá, Alice, vos estás enojada conmigo, no con él- suelta Mikey-. Así que dejá de cagarle la noche a él y al resto, ¿bueno?
- Bueno, entonces explicame qué mierda quiso decir tu hermano cuando dijo que vos querías ser mi novio o mi padre. Creo saber qué quiere decir, pero prefiero oírlo de tus labios, Mikey- entonces lo mira suplicante a los ojos, dejando la taza en la mesa-. Somos amigos, podés contarme lo que sea.
- Okay… Ese es el problema, no soporto seguir siendo tu amigo, Alice. La verdad es que me muero de envidia porque estuviste con mi hermano y con ese otro, y cuando te rompieron el corazón fui el primero en aconsejarte y cuidarte, ¿no?
- Am… Sí, sí…- la chica estaba pasmada, sin saber qué responder ante tal declaración.
- Simplemente eso, Alice. Estoy celoso de Brendon y de mi hermano- concluyó Mikey levantándose de la mesa-. Así que si querés salir sola con ese otro andá, pero no esperes que me quede de brazos cruzados.- y finalmente se fue del cuarto.
- Chupate esa mandarina, Alice- dice Gerard mirando con orgullo a su hermanito mientras se iba.
- Callate- le dice ella aún mirando anonadada el arco que separaba la cocina de la sala- ¿Y vos desde cuándo sabés eso?- le pregunta cuando vuelve en sí.
- Me dijiste que me quedara callado, así que…- he hizo como que cerraba con un cierre su boca.
- Ahora no te me hagas el chiquilín, que para pendeja estoy yo- le suelta la chica, dejando su café en la mesada y empujándolo un poco-. Respondeme, Gee: ¿hace cuánto que Mikey está así?
- A ver… Desde que te vio. ¿No era obvio a caso? ¿No era obvia la forma que te miraba la primera noche en la que todos nos conocimos?- le recuerda el cantante tomando otro poco de su café.
- Esa noche estaba borracha, no me acuerdo de casi nada.- reconoce ella. Aunque la verdad sí se acordaba de alguna que otra miradita de Mikey, pero que en el momento le parecieron nada importantes. Qué estúpida había sido.
- Sí, tenés razón. Te agarraste a Frankie, eso sí te acordás, ¿verdad?- Alice se puso roja como un tomate- Ah, eso sí te acordás… Bueno, resulta que mi hermano estuvo toda la noche persiguiéndote para que le regalaras uno de tus besos, pero al ver que andabas de… Andabas tras Frank, le partiste el corazón- Gee puso carita triste-. Así que hasta hace unos días se estuvo haciendo creer que con vos no pasaba nada más que una simple amistad, pero la verdad es que el tipo, estando una noche borracho, me dijo cuánto te quería.
- ¿Y no me dijiste nada de nada?- explotó Alice.
- Estabas conmigo, ¡mirá que te iba a decir que tu cuñado te tenía ganas!
- Hum… Tenés razón- ella había vuelto a sumirse en sus pensamientos.
- Así que yo te diría que le dijeras a mi hermanito que te acompañe si no querés que me haga acompañarlo para espiarte.