sábado, 3 de marzo de 2012

Capitulo 80

Avril y Avie estaban de camino a Turín, Italia. Habían salido a escondidas del departamento con todas sus cosas para subirse al auto que habían alquilado y salir de París.

- Al fin libres- dijo Avril, quien conducía muy deprisa por la ruta, tratando de escapar cuanto antes de el resto de músicos y demás personas que la habían acompañado a ella y a su novia durante ese viaje.

- Bueno, tampoco es que nos tenían prisioneras ni nada…- comentó Avie en voz baja. En parte estaba feliz por haber salido con su novia, al fin las dos solas, pero por otra estaba preocupada por no haberles dejado ninguna nota de despedida o explicándoles por qué se iban a sus amigos.

- No, ya sé, pero es como que no tuviésemos privacidad y siempre tuviéramos que estarlos ayudando. No nos dejaban un tiempo para nosotras dos…- y le guiña un ojo de forma cómplice.

Avie se hundió más en su asiento. La verdad era que se sentía culpable por ni siquiera prender su celular para ver si tenía llamadas de sus amigos. Ellos deberían estar ya en el aeropuerto, preocupados por ellas. Ojalá fuera como su novia le había dicho y no se estuvieran preocupando tanto.

- ¡Mirá, ahí vienen!- dice Frank sonriendo a Hil, al ver que sus amigos que venían por un gran pasillo con sus bolsos y valijas a la rastra. Pero sin Avril y Avie.

- Me faltan dos…- dijo Hilary pensativa, contando a quienes venían.

- ¿Dónde están las otras?- preguntó enseguida el guitarrista cuando Gerard se acercó para saludaros.

- Eso te iba a decir: Avie y Avril se fueron, y no sabemos adónde- le contestó su amigo, con cara de preocupado. Pero quien estaba más afectada por lo que estaba pasando era Alice, quien, sintiéndose culpable por haber abandonado París sin tener notica de sus amigas, lloraba un poco junto a Mikey, que la abrazaba de forma protectora.

- ¿Cómo que no saben dónde están?- preguntó Hil enojada a Gee- ¿Qué mierda hacen acá si no saben dónde están?

- Perdoname, pero si esto llegara a ser un capricho de las dos, no puedo permitir que su desaparición atrase los shows que tenemos por delante. Yo igual me preocupo por ellas, pero también por mi carrera, Hilary- y pasó por un lado de la chica sin decirle nada más.

Resignados, el resto siguió a Gee de vuelta al hotel. Alice ya se había calmado un poco, pero los ánimos en general seguían muy tensos. Hilary, del brazo de Frank y Mikey, iba escuchando todo con mayor detalle. Acordaron que al llegar donde estaba el resto iban a tratar de contactarlas y si no tenían suerte, iban a tener que hacer la denuncia a la policía.

Avril había parado en una estación de servicio para cargarle más combustible a auto y de paso comprar cosas para comer durante las horas que les restaban para llegar a Turín. Avie aprovechó el momento en el que fue al baño de la estación para prender su celular. Si bien su novia le había dicho que no diera señales de vida al resto porque no les iba a importar, dejarles aunque fuese un mensaje para calmarlos no iba a ser tan malo.

“Hil, con Avril estamos yendo para Turín, queda en Italia. No te preocupés que estamos bien, avisale al resto”, había escrito la chica. Por suerte aún le quedaba algo de saldo de la última vez que había cargado en Leeds, y la señal no era ningún inconveniente. Cinco minutos después ya estaba de nuevo en el auto. Esperaba que Hilary pudiera leer el mensaje para poder decirles a los Way, Tony y Alice. Por lo menos Alice estaría preocupada por ella, razonó.

- ¿Lista?- le pregunta Avril abrochándose el cinturón de seguridad.

- Emm… Sí, sí, lista- mintió ella. La culpa la carcomía por dentro.

La ruta estaba muy transitada ese día, como siempre. Por suerte, al comenzar a oscurecer, sólo se veían cruzar camiones y personas que, apuradas, iban a su destino. Y fue en ese momento cuando una de las peores cosas pasó: el conductor de uno de esos camiones de carga se quedó dormido, haciendo que el vehículo saliera disparado para el otro carril, donde justo iban cruzando Avie y Avril. Fue un choque frontal, que destrozó la parte delantera de ambos automóviles.

Por suerte las ambulancias no se hicieron tardar, lo mismo que la prensa. Con mucho esfuerzo, el equipo de rescate logró sacar a las dos muchachas del auto rentado. Ambas estaban inconscientes, pero era la más pequeña la que se encontraba en peor estado. El camionero sólo había sufrido de una fractura de clavícula y unos cuantos golpes.

- Hey, chicos, ¡Avie me había mandado un mensaje! Recién prendo el celular y…- entraba casi a los saltos de contenta Hil al cuarto donde estaban casi todos.

- Sí, iban de camino a Italia…- dice Alice con lágrimas en los ojos, señalando con una temblorosa mano la televisión que estaba prendida, y con la otra tapándose la boca.

Hilary se acercó. Todos estaban atentos a lo que la reportera decía. Sí, era obvio que eran ellas, sino no habrían salido en la tele. En letras grandes decía: “Avril Lavinge sufre un terrible accidente camino a Italia”. Definitivamente eran ellas.

- Bueno, por lo menos ya sabemos dónde están…- comenta Frank por lo bajo, sin quitar los ojos de la pantalla.

- Los médicos de urgencia declararon que la cantante canadiense estaba fuera de peligro de muerte, pero que su acompañante había recibido un fuerte impacto en la cabeza que la dejó en estado de coma. Y ahora, vamos con el jefe de la policía…- dijo la reportera. Alice enseguida se puso a llorar y a Hil se le inundaron los ojos de lágrimas. Los chicos estaban un poco menos acongojados que las muchachas, pero era evidente que la noticia los había tomado desprevenidos.

Enseguida Ray tomó el teléfono del cuarto y llamó a recepción para pedir una lista de los hospitales más importantes del sur de Francia. Esa noche ninguno durmió, todos llamando al hospital donde estaban las chicas y suplicando que las trasladaran a Londres. Finalmente accedieron a trasladar a la cantante, pero se negaron rotundamente a trasladar a Avie por su estado crítico. La decisión fue rápida: Alice y Hilary, junto con Mikey y Frank viajarían a París para estar con las dos. Sabían que si Avril se despertaba lejos de Avie, los mataría, por lo que prefirieron dejarlas juntas.

Y aprovecho este espacio para disculparme por la notable demora del capítulo, prometo no volver a hacerlas/os esperar tanto.

Vin.