domingo, 11 de marzo de 2012

Capitulo 81

Ya tenían todo preparado para viajar a Paris a ver a sus amigas. Alice, Hil, Frank y Mikey ya estaban en el aeropuerto, mientras que el resto se quedaba arreglando las fechas y hablando con la prensa.

Mientras esperaban que su vuelo salga, Alice no paraba de llorar preocupada por su amiga, mientras que los chicos la consolaban y trataban que se calme, mientras Hil caminaba por todos lados.

-¿Podés dejar de llorar? Llorando no solucionás nada. –Le dice histérica y con un mal humor insoportable. -¿Por qué vinieron? Ahora Gerard va a estar re histérico porque se le atrasaron las fechas y todo eso… vuélvanse, vamos a estar bien.

-¿Te podes tranquilizar? –Le dice Frank queriéndola abrazar, pero ella se corre.

-¡No puedo estar tranquila, no puedo! No ves que la otra se está por morir y ESTE AVION DE MIERDA QUE NO VIENE… -Decía mientras respiraba hondo para no armar mas escándalo.

-No se va a morir… -Dice Alice con un tono de voz quebradizo por el llanto.

-Ah, ¿no? –Le responde con sarcasmo. – ¿Y qué te asegura que cuando lleguemos va a estar viva? Digo, no sé, está en coma o sea, casi muerta. – La miró fijo y continuó con su sarcasmo frio haciendo llorar a su amiga. –Bueno, cuando llegue el avión y dejes de llorar avísame, ¿dale?

-No, no, no… callate. –Dice Frank agarrándola del brazo y llevándola hacia unos metros lejos de Alice y Mikey. – ¡No seas mala! Lo que estás haciendo es de forra. ¿Por qué te gusta hacer sentir mal a la gente? ¿Te gusta hacer llorar a tu amiga con algo tan delicado?

-¡Sí, soy mala! ¡Soy la más mierda del mundo! ¿Y qué? No voy a cambiar… además, estoy de mal humor, no me jodas. –Dice con la mirada baja.

-Vos reprimís tu tristeza por la agresión ¿no? –Dice intentando mirarla fijo a los ojos. –Nunca, creo, te vi llorar como Alice. Vos lo dijiste, tu amiga se está muriendo y a vos no se te cae ni una lagrima. –Le reprocha Frank antes de irse a sentar con los otros dos.

Luego de un par de horas llegan a Francia. Ray les mandó la dirección del hospital en donde estaban sus amigas, y para allí fueron. Se encontraron con toda la prensa en la puerta, los músicos entraron por la parte de atrás mientas que las chicas por la puerta de adelante. Mientras que el bajista, el guitarrista y las muchachas esperaban a que los atendieran y les dijeran en dónde estaban las Avie y Avril. Hil, cansada de esperar a que los atendieran, decide seguir a un camarógrafo que corría por un pasillo y entraba a una habitación. Entonces vio a la cantante canadiense con vendas que cubría uno de sus antebrazos y un parche en la mejilla izquierda, que en ese momento echaba casi a patadas al paparazzi junto con una enfermera. Y, una vez que el tipo se hubiera ido, ella abordó a la enfermera, haciendo caso omiso a la cara de sorpresa de Avril.

- ¿Dónde está la chica que acompañaba a Lavigne?- le pregunta a la enfermera.

- Perdón, pero usted no puede estar aquí, el horario de visitas concluyó hace una hora. Me temo que debe retirarse- le respondió la mujer, llevándola hasta afuera del cuarto.

- Okey, okey, me voy a ir, tampoco quería ver a ésa- dijo señalando con la cabeza a Avril-. Pero dígame en qué cuarto tienen a mi amiga.

- Está en el ala de terapia intensiva, siguiendo este pasillo y doblando a la izquierda al llegar al final, pero no podría decirle bien en qué cuarto, no soy la doctora de cabecera y…- pero eso era todo lo que Hil necesitaba escuchar. Volvió corriendo a la recepción para tomar a Alice de la mano, y juntas salir corriendo hacia el ala de terapia intensiva.

Después de buscar un rato, con enfermeras y médicos pisándole los talones, encontraron la habitación que buscaban. Al entrar al cuarto, Alice se quebró en llanto al ver a su amiga en ese estado. Mikey, quien junto con Frank las habían seguido alarmados, abrazó a Alice estrechamente de forma protectora, y lo mismo hizo el guitarrista con Hil al ver cómo se ponía pálida del miedo y una lágrima rodaba por su mejilla.

Avie tenía un brazo enyesado, tenía hematomas en la cara y estaba rodeada de muchos cables y tubos. Hil levantó la vista para mirar a Alice, buscando una respuesta. Alice casi siempre tenía una respuesta para todo, pero ahora ninguno sabía lo que podía llegar a pasar.

- Señores, ¡ustedes no tienen ningún derecho a…!- comenzó un doctor medio pelado, con la cara sonrojada por la carrera que tenía que haber realizado para atraparlos.

- ¡Ellos tienen todo el derecho de estar acá con su amiga, doctor!- lo interrumpió una voz masculina, y acto seguido, Jared, el dueño de la voz, entró al cuarto para apartar a Frank de Hil y poder abrazarla. La chica lo abrazó muy fuerte y dejó que las lágrimas corrieran libres.

- ¡Esto es una locura! ¡Ustedes simplemente no pueden hacer esto!- insistía el doctor, aún más acalorado.

- Doctor, somos amigos de Avie, por favor… Volamos desde Inglaterra para poder estar con ella.- le explicó Frank, tratando de no gritarle también.

- ¿Ah, sí? Entonces… ¿Podría acompañarme, señor…?

- Iero, Frank Iero.- dijo el guitarrista.

- Muy bien, señor Iero. ¿Podría acompañarme para llenar unas formas incompletas con los datos de la joven?- al parecer el doctor ya se había calmado un poco.

- Sí, sí, claro…- aseguró él.

- Yo te acompaño… Sé más de ella que vos.- dijo Hil, separándose de Jay para seguir a Frankie. Ellos dos y Jared salieron del cuarto, dejando a Mikey y Alice solos.

Alice todavía no salía del impacto de ver a su amiga así, y Mike no iba a dejarla sola en tal crítico momento.

Esa noche, todos durmieron en el hospital, y algunos se mantuvieron despiertos a base de café. Hil se quedó dormida en el hombro de Jared a las pocas horas, mientras que Alice se durmió sentada en las rodillas de Way menor, como una niña pequeña. Pero, sin duda alguna, para todos fue una larga noche.