Finalmente, los cuatro llegan al hotel donde los chicos estaban parando.
Evadiendo fotógrafos y periodistas, entran al hall del establecimiento, en
donde se podía escuchar claramente la música y ruidos de la fiesta que estaban
llevando a cabo en el primer piso.
Súper emocionadas, las chicas son conducidas por los músicos a través de
una multitud de gente, en donde, a lo lejos, llegaron a reconocer los rostros
de los demás integrantes de las bandas y algunos conocidos de ellos. Según vieron
mientras cruzaban pasillos para llegar a la habitación de Emma, en donde se
iban a cambiar, el alcohol hacía algún tiempo que había comenzado a circular.
Tanto Hil como Alice seguían sin creer que esa situación fuera real.
Hacía rato que había perdido la capacidad de crear oraciones coherentes, por lo
que respondían con gestos o, con suerte, una palabra.
Una vez dentro del cuarto de Emma, Mikey y Shannon las dejan para que se
prepararan tranquilas. En el armario encontraron infinidad de vestidos y
zapatos. Pero apenas habían comenzado a probarse las primeras opciones cuando
entran cuatro mujeres vistiendo camisas de trabajo blancas.
- ¿Disculpen?- inquiere Hil al ver que comenzaban a colocar cajas,
cepillos y demás elementos de belleza sobre el escritorio y la cama.
- Señoritas, somos parte del cuerpo de maquillaje y peinado que acompaña
a las dos bandas. El señor Shannon Leto nos envió con el propósito de que las
preparáramos para esta noche- responde la que parecía estar a cargo.
Las dos amigas se miraron entusiasmadas. ¡El mismísimo Shannon había
mandado a que las maquillaran y peinaran! Después de elegir los vestidos y
zapatos, las jóvenes dejan que las estilistas hicieran su trabajo. Esa noche se
sentían unas princesas.
Una vez terminado todo el trabajo de las maquilladoras estuvo terminado,
las dos jóvenes salieron a reencontrarse con la fiesta. Notaron que había mucha
más gente que antes, y que el alcohol ya había comenzado a hacer estragos:
algunos vasos tirados en el suelo, gente durmiendo en sillones y otros que se
bamboleaban para caminar.
Sin más preámbulos, las dos se dividen para buscar y encontrar sus
objetivos.
Hilary, tras recorrer pasillos y habitaciones, llega a la barra donde,
entre un amontonamiento de gente, se encontraba su amado Jared Leto. Nerviosa,
se acomodó nuevamente el cabello y comenzó a caminar hacia él, pareciendo lo
más decidida posible. ¿Pero de qué podía hablarle a un ser tan… perfecto?
Tendría que decirle algo interesante, algo que captara su atención; o quizás
algo gracioso…
- ¿Viste a Shannon?- le sale de sopetón entre los labios. ¡Estúpida!, se dice tratando de
disimular su enojo.
Jared levanta la vista. La mira a la cara un instante, soberbiamente. Tiene que reconocerme… Me vio hace unas
horas, pensaba ansiosa Hil. Sin embargo, se da vuelta para seguir hablando
con sus amigos y señala el otro extremo de la sala, y sin más le dice:
- Allá.
Sólo una palabra. Sólo un gesto. Ninguna sonrisa, nada. Seco. Engreído.
La chica le regala su peor cara de fastidio y desprecio.
- Gracias.- y sale en busca de Shann.
Alice iba recorriendo todos los pasillos con dos vasos de una bebida
azul muy pintoresca buscando a Gerard Way. Estaba más que ansiosa, y los tacos
no hacían más que desestabilizarla. Notó que de todos los presentes,
seguramente ella era la más joven, hecho que la incomodaba un poco.
Finalmente, cuando ya estaba por volver en busca de Hilary, lo ve parado
en un rincón usando su celular y fumando. Se paró en seco nada más verlo. Ahí
estaba. El hombre con el que había soñado toda su adolescencia. Respirando
hondo, y con una gran sonrisa en la cara, se acerca al cantante.
- Hola. No tengo idea de qué es esto- dice señalando los vasos- pero es
azul. ¿Me acompañarías con unos tragos?- Lo
peor ya pasó, piensa al notar, satisfecha, que Gerard le devolvía la
sonrisa.
- Es Blue Curacao, y claro que
te acompaño con esto- y tras tomar el vaso que le ofrecía Alice, pregunta- ¿Te
conozco de algún lado?
- Quizás… Estaba en el concierto hoy- y lo mira a los ojos esperando que
recordara.
- Ah… Bueno, había mucha gente. ¿Y cómo es que llegaste a esta fiesta?-
le pregunta arqueando una ceja.
- Mikey me invitó, en realidad. Con él hablé después del concierto-
aclara deseando no traerle ningún problema al bajista.
- Ah, claro. Desde que Alicia lo dejó, bueno…-la mira divertido- Ya
sabés, anda de puta en puta.
¡No podía creer lo que acababa de oír!
- Para tu información, Gerard Way, no soy puta de nadie- y se va
indignada de su lado, dejándolo con el vaso en la mano y una sonrisa socarrona
en los labios.
Desconcertadas, las dos amigas se encuentran en uno de los baños para
damas para charlar sobre la primera impresión de sus ídolos.
- Vos me conocés, Al, y a mí nadie me trata de esa manera. ¡Y no me
importa que haya sido Jared, el hombre más sexy de toda la Tierra!- decía Hil
mientras se retocaba el maquillaje y movía sus manos para todos lados,
enfurecida- Una va con su mejor onda a preguntarle dónde estaba su hermano, ¡y
el muy histérico me responde con una cara de culo tremenda!
- No puedo creer que me haya tratado de puta…-decía Alice mirándose al
espejo para corroborar que todo estuviera donde debía- ¿Es que parezco tal
cosa?- pregunta tomando un sorbo de Blue
Curacao tras otro.
- No, no, para nada…¡Si vos sos la más virgen y santa de todos acá!- le
responde Hil acomodándose el vestido- No entiendo… ¿Qué hice para caerle tan
mal, eh?
- Quizás se puso celoso de que preguntaras por Shannon y no te
derritieras por él… A todo esto, ¿por qué le preguntaste por Shann? ¿No que tu
platónico era Jared?- y la mira confundida.
- Siendo sincera, es lo primero que se me ocurrió cuando lo vi. ¡Es que
estaba tan lindo! No pude pensar en nada mejor…- se excusa Hilary.
- Ah, bueno…- y bebiendo el último sorbo de su trago, toma a su amiga
del brazo y salen del baño, Alice medio trastabillando por los efectos del
alcohol y su poca coordinación para con los tacos.
Las dos se sientan en unos silloncitos que había junto a la barra. El
lugar estaba lleno, pero no vieron ninguna cara conocida.
- ¿Sabés qué?- comienza Al tras terminarse otro trago- Yo no me voy a
quedar acá sentada esperando que Gerard se disculpe. Voy a seguir lo que él
dijo una vez: “si te tratan como niño, compórtate como tal”. Si me cree tan
puta…-y hace una pausa para ver la cara de asombro de su amiga- Si me cree tan
puta, me voy a agarrar a su hermano… O, no, mejor.- y levantándose de un salto,
va hacia el encuentro de Frank Iero, que por primera vez en la noche hacía acto
presencia.
Desde donde estaba, Hil observa cómo su amiga se acerca al guitarrista,
y luego cómo los dos comienzan a conversar animadamente, con algunas miraditas
insinuantes de la joven. Luego, ambos desaparecen en un rincón oscuro.
- Decime que tu amiga no es virgen… Ese petizo le
va a hacer todo el kamasutra si tiene tiempo y no se duerme antes- le dice
Shannon a Hilary, apareciendo de la nada.
- No me preocupo porque sé que como mucho se van a
dar un beso todo apasionado- y mirándolo con confidencia, agrega-. Ella se
reserva para alguien más. Lo de Frank es solamente una mezcla de venganza y
borrachera.
- ¡Bastante jodida la chica!- se ríe Shannon- Y,
decime una cosa… ¿Vos también estás esperando a otra persona acá?- y la rodea
por los hombros con un brazo. Se notaba que había estado tomando, el aliento lo
delataba.
- En realidad, sólo te esperaba a vos. Te estaba
buscando, le pregunté a tu hermano dónde estabas y me respondió para la mierda…-y
pone cara de nena triste.
- No te preocupes, siempre está de mal humor cuando
termina el show… Pareciera que es más viejo que yo por cómo se comporta…
- O sea que…- Hil lo abraza por el cuello al baterista-
Vos sos el más divertido, ¿no?
Entonces Shannon se le arrima más, y le muerde de
forma juguetona el cuello comenzando así una guerra de mordidas en la barra.
- Dale, vamos a mi cuarto, no hay nadie…- le
susurra Frank a Alice en el oído, para luego comerle la boca de un beso.
Los dos se habían acomodado en las sombras detrás
de una gran planta. El guitarrista la había acorralado contra la pared. Ambos
habían tomado un poco de más, por lo que ninguno de los dos era capaz de sostener
al otro.
- Ajá, sí, claro, Frankie…- y lo aparta un poco
para mirarlo a la cara. ¡Era tan sexy estando despeinado y con su cara de no
entender!- No pienso hacer nada con vos, perdón. Esto queda acá y fin.-
tambaleándose trata de poner la mejor cara de seria posible.
- ¡¿Entonces para qué carajo venís haciéndote toda
la sexy si no vas a querer nada?!- le suelta el guitarrista de My Chemical
Romance, tratando de besarla de nuevo y ver si eso era capaz de convencerla.
- ¿En serio te parezco sexy?- le pregunta
sonriéndole con ternura- Perdón, nada más quería vengarme de Gerard… Aunque sí
me pareces genial, talentoso, divertido y súper sexy… muy sexy, en verdad,
pero… Perdón, fue un arrebato de borracha enojada… Y…-se detuvo en seco.
- ¿Qué te pasa?- pregunta Frank, viendo que se
ponía pálida.
- No me siento bien…- y sale corriendo al baño más
cercano. Entonces se juró que jamás volvería a tomar de esa manera.
Cuando Alice se despertó estaba recostada en una
cama. Al principio no pudo ver mucho, pues seguía de noche y las luces estaban
apagadas. Pero, por el ruido de la música a todo volumen y la cháchara de las
personas, supuso que no había pasado mucho tiempo desde que se había quedado
atontada en el baño.
Lo peor de todo era que había pasado un momento muy
humillante frente a Frank-sexo-con-patas-Iero.
- Nunca… Nunca más, maldita sea. Ni alcohol ni
músicos ni nada…- entonces, juntando fuerzas, trata de levantarse para ir en
busca de Hilary, pero una mano la detiene.
- Va a ser mejor que te quedes acostada, sino te
vas a marear de nuevo- dijo una voz masculina muy cerca de ella. Trató de
girarse pero sólo eso le causó un mareo insoportable.
- ¿Quién…?- comienza a preguntar una vez se hubo
recompuesto.
- Soy Mikey, Alice. Esperá que te traigo algo de
café o no sé- y se levanta de la cama, no sin antes ponerle un almohadón en un
costado.
- Bueno, pero… ¡Por
lo menos decime dónde estoy!- le exige Al, algo incómoda por encontrarse los
dos a solas.
- Estás en mi habitación, una planta arriba de donde
se hace la fiesta. Esperame, ya regreso.
Apenas el bajista se va del lugar, Alice comienza a
preocuparse por Hilary. ¿Qué estaría haciendo la muy caprichosa? ¿Jugando con
alguno de los hermanos Leto? ¿Ahogando su enojo con vodka o quién sabe qué cosa?
- Bah, seguro está bien… Tiene más cancha que yo en
esto de las fiestas… Nada más espero que no la tengan que sacar por tratar de
violar a Jared- y comienza a reír con ganas-. Ay, dios, ¡se me parte la cabeza!
¡Maldito Gerard Way! ¡Bastardo infeliz! ¡Ojalá que termine con una resaca peor
que la mía! ¡Diva insolente!
- ¡Nunca había
escuchado putear tanto!- le dice Mike
riendo y entrando a la habitación con una taza de café gigante.