viernes, 18 de noviembre de 2011

Capitulo 2


Finalmente, los cuatro llegan al hotel donde los chicos estaban parando. Evadiendo fotógrafos y periodistas, entran al hall del establecimiento, en donde se podía escuchar claramente la música y ruidos de la fiesta que estaban llevando a cabo en el primer piso.
Súper emocionadas, las chicas son conducidas por los músicos a través de una multitud de gente, en donde, a lo lejos, llegaron a reconocer los rostros de los demás integrantes de las bandas y algunos conocidos de ellos. Según vieron mientras cruzaban pasillos para llegar a la habitación de Emma, en donde se iban a cambiar, el alcohol hacía algún tiempo que había comenzado a circular.
Tanto Hil como Alice seguían sin creer que esa situación fuera real. Hacía rato que había perdido la capacidad de crear oraciones coherentes, por lo que respondían con gestos o, con suerte, una palabra.
Una vez dentro del cuarto de Emma, Mikey y Shannon las dejan para que se prepararan tranquilas. En el armario encontraron infinidad de vestidos y zapatos. Pero apenas habían comenzado a probarse las primeras opciones cuando entran cuatro mujeres vistiendo camisas de trabajo blancas.
- ¿Disculpen?- inquiere Hil al ver que comenzaban a colocar cajas, cepillos y demás elementos de belleza sobre el escritorio y la cama.
- Señoritas, somos parte del cuerpo de maquillaje y peinado que acompaña a las dos bandas. El señor Shannon Leto nos envió con el propósito de que las preparáramos para esta noche- responde la que parecía estar a cargo.
Las dos amigas se miraron entusiasmadas. ¡El mismísimo Shannon había mandado a que las maquillaran y peinaran! Después de elegir los vestidos y zapatos, las jóvenes dejan que las estilistas hicieran su trabajo. Esa noche se sentían unas princesas.
Una vez terminado todo el trabajo de las maquilladoras estuvo terminado, las dos jóvenes salieron a reencontrarse con la fiesta. Notaron que había mucha más gente que antes, y que el alcohol ya había comenzado a hacer estragos: algunos vasos tirados en el suelo, gente durmiendo en sillones y otros que se bamboleaban para caminar.
Sin más preámbulos, las dos se dividen para buscar y encontrar sus objetivos.
Hilary, tras recorrer pasillos y habitaciones, llega a la barra donde, entre un amontonamiento de gente, se encontraba su amado Jared Leto. Nerviosa, se acomodó nuevamente el cabello y comenzó a caminar hacia él, pareciendo lo más decidida posible. ¿Pero de qué podía hablarle a un ser tan… perfecto? Tendría que decirle algo interesante, algo que captara su atención; o quizás algo gracioso…
- ¿Viste a Shannon?- le sale de sopetón entre los labios. ¡Estúpida!, se dice tratando de disimular su enojo.
Jared levanta la vista. La mira a la cara un instante, soberbiamente. Tiene que reconocerme… Me vio hace unas horas, pensaba ansiosa Hil. Sin embargo, se da vuelta para seguir hablando con sus amigos y señala el otro extremo de la sala, y sin más le dice:
- Allá.
Sólo una palabra. Sólo un gesto. Ninguna sonrisa, nada. Seco. Engreído.
La chica le regala su peor cara de fastidio y desprecio.
- Gracias.- y sale en busca de Shann.

Alice iba recorriendo todos los pasillos con dos vasos de una bebida azul muy pintoresca buscando a Gerard Way. Estaba más que ansiosa, y los tacos no hacían más que desestabilizarla. Notó que de todos los presentes, seguramente ella era la más joven, hecho que la incomodaba un poco.
Finalmente, cuando ya estaba por volver en busca de Hilary, lo ve parado en un rincón usando su celular y fumando. Se paró en seco nada más verlo. Ahí estaba. El hombre con el que había soñado toda su adolescencia. Respirando hondo, y con una gran sonrisa en la cara, se acerca al cantante.
- Hola. No tengo idea de qué es esto- dice señalando los vasos- pero es azul. ¿Me acompañarías con unos tragos?- Lo peor ya pasó, piensa al notar, satisfecha, que Gerard le devolvía la sonrisa.
- Es Blue Curacao, y claro que te acompaño con esto- y tras tomar el vaso que le ofrecía Alice, pregunta- ¿Te conozco de algún lado?
- Quizás… Estaba en el concierto hoy- y lo mira a los ojos esperando que recordara.
- Ah… Bueno, había mucha gente. ¿Y cómo es que llegaste a esta fiesta?- le pregunta arqueando una ceja.
- Mikey me invitó, en realidad. Con él hablé después del concierto- aclara deseando no traerle ningún problema al bajista.
- Ah, claro. Desde que Alicia lo dejó, bueno…-la mira divertido- Ya sabés, anda de puta en puta.
¡No podía creer lo que acababa de oír!
- Para tu información, Gerard Way, no soy puta de nadie- y se va indignada de su lado, dejándolo con el vaso en la mano y una sonrisa socarrona en los labios.

Desconcertadas, las dos amigas se encuentran en uno de los baños para damas para charlar sobre la primera impresión de sus ídolos.
- Vos me conocés, Al, y a mí nadie me trata de esa manera. ¡Y no me importa que haya sido Jared, el hombre más sexy de toda la Tierra!- decía Hil mientras se retocaba el maquillaje y movía sus manos para todos lados, enfurecida- Una va con su mejor onda a preguntarle dónde estaba su hermano, ¡y el muy histérico me responde con una cara de culo tremenda!
- No puedo creer que me haya tratado de puta…-decía Alice mirándose al espejo para corroborar que todo estuviera donde debía- ¿Es que parezco tal cosa?- pregunta tomando un sorbo de Blue Curacao tras otro.
- No, no, para nada…¡Si vos sos la más virgen y santa de todos acá!- le responde Hil acomodándose el vestido- No entiendo… ¿Qué hice para caerle tan mal, eh?
- Quizás se puso celoso de que preguntaras por Shannon y no te derritieras por él… A todo esto, ¿por qué le preguntaste por Shann? ¿No que tu platónico era Jared?- y la mira confundida.
- Siendo sincera, es lo primero que se me ocurrió cuando lo vi. ¡Es que estaba tan lindo! No pude pensar en nada mejor…- se excusa Hilary.
- Ah, bueno…- y bebiendo el último sorbo de su trago, toma a su amiga del brazo y salen del baño, Alice medio trastabillando por los efectos del alcohol y su poca coordinación para con los tacos.
Las dos se sientan en unos silloncitos que había junto a la barra. El lugar estaba lleno, pero no vieron ninguna cara conocida.
- ¿Sabés qué?- comienza Al tras terminarse otro trago- Yo no me voy a quedar acá sentada esperando que Gerard se disculpe. Voy a seguir lo que él dijo una vez: “si te tratan como niño, compórtate como tal”. Si me cree tan puta…-y hace una pausa para ver la cara de asombro de su amiga- Si me cree tan puta, me voy a agarrar a su hermano… O, no, mejor.- y levantándose de un salto, va hacia el encuentro de Frank Iero, que por primera vez en la noche hacía acto presencia.
Desde donde estaba, Hil observa cómo su amiga se acerca al guitarrista, y luego cómo los dos comienzan a conversar animadamente, con algunas miraditas insinuantes de la joven. Luego, ambos desaparecen en un rincón oscuro.
- Decime que tu amiga no es virgen… Ese petizo le va a hacer todo el kamasutra si tiene tiempo y no se duerme antes- le dice Shannon a Hilary, apareciendo de la nada.
- No me preocupo porque sé que como mucho se van a dar un beso todo apasionado- y mirándolo con confidencia, agrega-. Ella se reserva para alguien más. Lo de Frank es solamente una mezcla de venganza y borrachera.
- ¡Bastante jodida la chica!- se ríe Shannon- Y, decime una cosa… ¿Vos también estás esperando a otra persona acá?- y la rodea por los hombros con un brazo. Se notaba que había estado tomando, el aliento lo delataba.
- En realidad, sólo te esperaba a vos. Te estaba buscando, le pregunté a tu hermano dónde estabas y me respondió para la mierda…-y pone cara de nena triste.
- No te preocupes, siempre está de mal humor cuando termina el show… Pareciera que es más viejo que yo por cómo se comporta…
- O sea que…- Hil lo abraza por el cuello al baterista- Vos sos el más divertido, ¿no?
Entonces Shannon se le arrima más, y le muerde de forma juguetona el cuello comenzando así una guerra de mordidas en la barra.

- Dale, vamos a mi cuarto, no hay nadie…- le susurra Frank a Alice en el oído, para luego comerle la boca de un beso.
Los dos se habían acomodado en las sombras detrás de una gran planta. El guitarrista la había acorralado contra la pared. Ambos habían tomado un poco de más, por lo que ninguno de los dos era capaz de sostener al otro.
- Ajá, sí, claro, Frankie…- y lo aparta un poco para mirarlo a la cara. ¡Era tan sexy estando despeinado y con su cara de no entender!- No pienso hacer nada con vos, perdón. Esto queda acá y fin.- tambaleándose trata de poner la mejor cara de seria posible.
- ¡¿Entonces para qué carajo venís haciéndote toda la sexy si no vas a querer nada?!- le suelta el guitarrista de My Chemical Romance, tratando de besarla de nuevo y ver si eso era capaz de convencerla.
- ¿En serio te parezco sexy?- le pregunta sonriéndole con ternura- Perdón, nada más quería vengarme de Gerard… Aunque sí me pareces genial, talentoso, divertido y súper sexy… muy sexy, en verdad, pero… Perdón, fue un arrebato de borracha enojada… Y…-se detuvo en seco.
- ¿Qué te pasa?- pregunta Frank, viendo que se ponía pálida.
- No me siento bien…- y sale corriendo al baño más cercano. Entonces se juró que jamás volvería a tomar de esa manera.

Cuando Alice se despertó estaba recostada en una cama. Al principio no pudo ver mucho, pues seguía de noche y las luces estaban apagadas. Pero, por el ruido de la música a todo volumen y la cháchara de las personas, supuso que no había pasado mucho tiempo desde que se había quedado atontada en el baño.
Lo peor de todo era que había pasado un momento muy humillante frente a Frank-sexo-con-patas-Iero.
- Nunca… Nunca más, maldita sea. Ni alcohol ni músicos ni nada…- entonces, juntando fuerzas, trata de levantarse para ir en busca de Hilary, pero una mano la detiene.
- Va a ser mejor que te quedes acostada, sino te vas a marear de nuevo- dijo una voz masculina muy cerca de ella. Trató de girarse pero sólo eso le causó un mareo insoportable.
- ¿Quién…?- comienza a preguntar una vez se hubo recompuesto.
- Soy Mikey, Alice. Esperá que te traigo algo de café o no sé- y se levanta de la cama, no sin antes ponerle un almohadón en un costado.
- Bueno, pero… ¡Por lo menos decime dónde estoy!- le exige Al, algo incómoda por encontrarse los dos a solas.
- Estás en mi habitación, una planta arriba de donde se hace la fiesta. Esperame, ya regreso.
Apenas el bajista se va del lugar, Alice comienza a preocuparse por Hilary. ¿Qué estaría haciendo la muy caprichosa? ¿Jugando con alguno de los hermanos Leto? ¿Ahogando su enojo con vodka o quién sabe qué cosa?
- Bah, seguro está bien… Tiene más cancha que yo en esto de las fiestas… Nada más espero que no la tengan que sacar por tratar de violar a Jared- y comienza a reír con ganas-. Ay, dios, ¡se me parte la cabeza! ¡Maldito Gerard Way! ¡Bastardo infeliz! ¡Ojalá que termine con una resaca peor que la mía! ¡Diva insolente!
- ¡Nunca había escuchado putear  tanto!- le dice Mike riendo y entrando a la habitación con una taza de café gigante.