- ¿Hil?- pregunta Alice medio dormida al escuchar a su amiga entrar al cuarto a la madrugada.
- Sí, soy yo… Seguí durmiendo que mañana nos espera un día largo…
Pero entonces la novia de Gee Way, al notar qué tan corrido tenía el delineador su amiga y la cara de pena que tenía, se levanta de su cama y se sienta en la de ella. Sabía que Hilary tenía algo para contarle, pero con preguntarle no ganaría nada; así que decidió sólo mirarla con insistencia, eso la hacía hablar siempre.
- Aff… Me lo encontré a Shannon en uno de los pasillos- comienza la chica-. Me di cuenta que había estado llorando y… Alice, no quiero ser una mala persona, pero tampoco quiero quedarme de brazos cruzados, ¿entendés? Quiero…
- Venganza.-concluye Alice.
Resulta que el tipo con el que se iban a encontrar las dos bandas era un tipo realmente importante, un tal George Walker, dueño de una disquera internacional. Se supone que en el almuerzo de ese día tenía pensado proponerles algo a 30 Seconds To Mars y My Chemical Romance, aunque nadie sabía qué cosa era.
- Wooooooooow- suelta Alice al ver bajar a todos los músicos. Todos, sin excepción, iban vestidos de traje-. Se ve que es algo importante- le dice a Hilary.
- Y sí, sino no nos tendríamos que haber vestido así, ¿no te parece?- ella seguía enojada con el mundo.
- Bueno, calmate un poco, Hil… Ya hablamos de eso.
Hilary iba con el vestido que había comprado el día anterior, divinamente combinado con accesorios rojos y blanco, unos zapatos muy altos rojos, quedaba perfecta, con un perfume que cualquiera que lo sienta no se olvidaría de ella fácilmente, lista para dejar boca abierta a los hermanos Leto, obviamente que apropósito. Por el contrario, Alice decidió usar un vestido azul cobalto, un buen par de zapatos nuevos, no tan altos como los de su amiga, ella no era de ese tipo de chicas, tenía un buen maquillaje que le resaltaba la mirada, nada disimulado. Odiaba usar vestidos, pero la situación así lo exigía.
- Qué linda estás, Alice…- le dice Gerard haciéndola girar sobre sus talones.
- Jajajaja, gracias, G.
Un poco más lejos, los hermanos Leto no le quitaban los ojos de encima a Hilary, quien parecía absorta en sus pensamientos. Todos habían notado que Shannon y Hil se habían distanciado, hasta los menos entrometidos, como Bob Bryar. Era inevitable sentir la tensión que la presencia de los Leto y Hilary causaba.
- Está tan denso que puedo cortar el aire con unas tijeras…- murmura Mikey, procurando que sólo Alice lo escuche.
- Hey, si estás tan gracioso, ¿por qué no le hacés compañía a mi amiga? Tengo entendido que tan mal no se llevan, y un amigo ahora le vendría de maravilla- le dice Alice a su cuñado.
- Bueno, dale…- dice el señorito muy sonriente, y se va junto a la ex de Shannon para darle charla y tratar de levantarle el ánimo. Un poco de distracción a los dos no les vendría mal.
Llegaron a un restaurant más que lujoso. Del techo colgaban arañas con lágrimas de cristal; las paredes tapizadas de colores neutros; y los muebles modernos, pero con estilo antiguo. Las chicas se quedaron de hielo, nunca habían asistido a un lugar tan… Tan elegante. Claro que los demás estaban acostumbrados, pero ellas se sentían como intrusas en ese “mundo de la clase alta”. Quizás fue ahí cuando se dieron cuenta de que sus ídolos y ellas se manejaban en diferentes esferas de la sociedad, cosa que las acongojaba un poco.
En resumidas cuentas, el almuerzo fue de gran interés para las bandas: este señor importante, Walker, pensaba en que sería genial hacer un nuevo CD con canciones integrando ambas bandas. Claro que no quería que juntos formaran una sola, seguirían como bandas a parte, pero tocando juntas quizás…
- Un máximo de dieciséis canciones- les dijo George Walker.
Los líderes de las bandas hablaron un rato entre ellos antes de responder a la propuesta del productor.
- Sí, de acuerdo. Decidimos grabar el disco, ya que sería una novedad para nuestros fans, y, a demás, promoveríamos a una u otra banda entre aquellos que sólo conocen una. Se vendería muy bien.- concluyó Jared.
Las chicas se quedaron boquiabiertas, mas no dijeron nada para no llamar la atención. Los muchachos les dijeron que por el momento convenía mantenerlas a ellas en el anonimato, a menos hasta que de verdad se asienten en sus vidas.
El resto del almuerzo fue aburrido. Hablaron de cosas “de grandes”: economía, política, ventas… Esas cosas que hacían dormir a las dos jóvenes. Alice, disimuladamente, sacó su libro del bolso, y Hilary se puso a escuchar música.
- “… Entonces el joven de ojos rojos tomó la espada, y sigilosamente…”
- ¡Mikey!- suelta Alice al escuchar que leía de su libro, muy cerca de las dos.
- ¿Qué hacés acá, eh?- dice Hilary sonriéndole al bajista de MCR.
- Nada, yo también me aburro… Son Ray y Gerard quienes manejan estos asuntos aburridos, yo soy el nene impaciente, jajaja- y mira a Hil a los ojos.
- Bueno, chicos, si me disculpan, tengo que ir al toilette- dice Alice levantándose para dejarlos a solas. Sabía que algo iba a pasar entre esos dos, su instinto de chica se lo decía.
- Bueno, ¿y vos qué hacés, loquita? ¿Llorando a tus amores?- le pregunta Mike a Hilary, sacándole los auriculares para que le prestara atención. A lo lejos, Shannon los observaba con recelo sin hacer nada más que eso.
- Nah, mirá que voy a andar llorando por él… Ya fue, no me voy a cagar este viaje por algo así…
- ¿Siquiera un poquito de tristeza sentís, eh?- le pregunta él tomándole las manos y jugando con ellas.
- Un poco, pero no lo suficiente para salir corriendo. No esperes que sea la típica boludita que se queda llorando en los rincones y cortándose las venas; ni que fuera Alice- comenta ella riendo por lo bajo.
- ¿Alice se corta?- Mikey parecía preocupado. De verdad que eran amigos.
- No, no, no, claro que no. Pero… bueno, ella es más sentimental que yo…- Hilary dejaba que el bajista jugara con sus manos, total se sentía bien la cercanía de alguien que no tenía la intención de apropiarse de ella.
- Sí, ella es medio como yo… Aunque no parezca- le dice Mikey mirándola a los ojos y con media sonrisa- yo soy más sentimental que Gee… Yo nunca olvidé a alguna chica, y cuando Alicia me dejó fue… horrible. Lloré como semana y media por ella. A Gerard en cambio no le costó mucho dejar a Lin-Z, no sé por qué. No lloró ni nada; es más, parecía feliz de hacerlo. Yo soy un maricón al lado de él…- entonces bajó la vista y dejó de sonreír. Con ese gesto y en esa pose parecía un niño decepcionado, cosa que a Hil le conmovió el alma. A demás de ser lindo utilizaba esa táctica que…. Aggg, simplemente adorable.
- ¿Por qué te dejó Alicia?- pregunta ella sin poder dejar de mirar su tierno rostro.
- La encontré insinuándosele a un tipo que se encarga de que los instrumentos estén con sus repuestos y los acomoda y eso… Los chicos me decían que era una prostituta, pero yo no les quise hacer caso. Hasta que después se demostró la verdad- y entonces esos ojos marrones vuelven a encontrarse con los de ella, y le aprieta con un poco más de fuerza las manos.
En eso, llega Alice, y vuelve a su asiento disculpándose por la tardanza. Hilary y Mikey se miran, pero no dicen nada. No se necesitaban palabras para demostrar que un nuevo vínculo se había creado entre ellos.