jueves, 22 de diciembre de 2011

Capitulo 33


Volviendo a Canadá, Avie había estado pasando unos fabulosos días junto a su cantante favorita.
- La verdad es que no pensé jamás que una chica pudiera divertirme tanto, Avie- le dijo en un momento Avril, mientras las dos miraban un cuadro muy contemporáneo, o sea: un fondo violeta con una línea azul en el medio-. Esto es una mierda- comenta sobre el cuadro.
- ¿Qué dijiste?- pregunta la chica argentina.
- Que es una mierda… ¿No te parece eso?- y la mira sorprendida.
- No, no. Me refería a lo de antes, a eso de que te divierto…
- Ah, sí. La verdad Brody es un tipo aburrido, siempre hacemos lo mismo y… No es nada interesante en la cama, la verdad es que la tiene muy chica, jajjaja.
- Ah, bueno- dice Avie, tratando de hacer de cuenta que no había escuchado la última parte. No es que nunca hubieran hablado de esos temas, pero le parecía algo incómodo que la chica que admiraba hablara de cómo era su novio en la cama.
Así siguieron paseando por la galería, viendo cuadros interesantes y otros totalmente malos. Bueno, Avril estaba algo rara, ahora solía hablar mucho peor que antes de Brody, y solía desaparecerse con Avie cada dos por tres.
- Bueno, me aburrí. Hagamos otra cosa- le dice Avril poniéndose enfrente de ella y sonriendo ampliamente.
- Am… ¿Y qué hacemos entonces?- pregunta Av mirándola sorprendida.
- No sé, no sé… Algo. Vos sos la divertida, ¡pensá!
- No soy tan divertida, vos sos la que me saca siempre a pasear y ver cosas.
- Bueeeeeno. Ya sé, vamos a un parque de diversiones que queda por acá cerca; sé que te va a encantar.
Entonces la artista toma de la mano a Avie y la saca corriendo de la galería, mientras se pone la capucha del buzo para que no la reconozcan en la calle.

- Bueno, yo me quiero subir a la rueda esa…- le dice Avie a Avril, quien a parte de estar encapuchada, ahora llevaba los anteojos de sol puestos.
- Sí, sí, yo también quiero. Dale, ¡vamos!- la agarra del brazo y la lleva corriendo a la fila. Pero en vez de formar como gente normal, Avril sigue avanzando por la fila hasta quedar frente al guardia, que la mira sorprendido. Entonces ella se saca los lentes de sol y le muestra el rostro al tipo, quien enseguida la deja pasar sin decir nada, mientras que el resto de la fila comienza a putear y quejarse.
Avie no dice nada por puro asombro. No podía creer que la canadiense pudiera ser tan descarada como para hacer algo así.
- Ni que hubiera matado a nadie- protesta la cantante mientras se subían a uno de los asientos de la rueda de la fortuna.
- Todo bien… Pero creo que el resto de los que están esperando te odian.
- En la vida siempre hay personas que te odian. Pero a esas personas sólo tenés que decirles… ¡¡VÁYANSE A LA MIERDA!!- lo grita a toda voz, haciéndole “fuck you” a los de abajo.
- Dale, sentate boluda- le dice Avie tomándola por el buzo y tirándola al asiento.
Terminan de subir todas las personas, y la rueda comienza a girar lentamente. No era nada súper emocionante, pero tenían una linda vista de la ciudad. Por suerte ninguna de las dos sufría de vértigo, porque las personas se veían como puntitos oscuros en las calles y veredas. Ya estaba comenzando a oscurecer, por lo que la vista se había mucho más linda. Era una escena muy… ¿Romántica? Sí, sí, era una escena de película, y Avie no iba a desaprovechar ese momento perfecto. De la nada gira la cara de Avril y la besa con pasión y ternura.
- El mejor beso de mi vida…- dice Avril después de un laaargo beso.
Bajan tomadas de la mano, las dos sonriendo. Había sido una tarde genial, ahora se sentía una conexión más fuerte, más sincera. Pero de repente todo se ilumina, y voces comienzan a rodearlas:
- Avril, Avril, ¿es tu nueva amiga? ¿Era mi imaginación o se besaron allá arriba? ¿Qué pasó con Brody?
Paparazzis.