Volviendo a Canadá, Avie había estado
pasando unos fabulosos días junto a su cantante favorita.
- La verdad es que no pensé jamás que una
chica pudiera divertirme tanto, Avie- le dijo en un momento Avril, mientras las
dos miraban un cuadro muy contemporáneo, o sea: un fondo violeta con una línea
azul en el medio-. Esto es una mierda- comenta sobre el cuadro.
- ¿Qué dijiste?- pregunta la chica
argentina.
- Que es una mierda… ¿No te parece eso?-
y la mira sorprendida.
- No, no. Me refería a lo de antes, a eso
de que te divierto…
- Ah, sí. La verdad Brody es un tipo
aburrido, siempre hacemos lo mismo y… No es nada interesante en la cama, la
verdad es que la tiene muy chica, jajjaja.
- Ah, bueno- dice Avie, tratando de hacer
de cuenta que no había escuchado la última parte. No es que nunca hubieran
hablado de esos temas, pero le parecía algo incómodo que la chica que admiraba
hablara de cómo era su novio en la cama.
Así siguieron paseando por la galería,
viendo cuadros interesantes y otros totalmente malos. Bueno, Avril estaba algo
rara, ahora solía hablar mucho peor que antes de Brody, y solía desaparecerse
con Avie cada dos por tres.
- Bueno, me aburrí. Hagamos otra cosa- le
dice Avril poniéndose enfrente de ella y sonriendo ampliamente.
- Am… ¿Y qué hacemos entonces?- pregunta
Av mirándola sorprendida.
- No sé, no sé… Algo. Vos sos la
divertida, ¡pensá!
- No soy tan divertida, vos sos la que me
saca siempre a pasear y ver cosas.
- Bueeeeeno. Ya sé, vamos a un parque de
diversiones que queda por acá cerca; sé que te va a encantar.
Entonces la artista toma de la mano a
Avie y la saca corriendo de la galería, mientras se pone la capucha del buzo
para que no la reconozcan en la calle.
- Bueno, yo me quiero subir a la rueda
esa…- le dice Avie a Avril, quien a parte de estar encapuchada, ahora llevaba
los anteojos de sol puestos.
- Sí, sí, yo también quiero. Dale,
¡vamos!- la agarra del brazo y la lleva corriendo a la fila. Pero en vez de formar
como gente normal, Avril sigue avanzando por la fila hasta quedar frente al
guardia, que la mira sorprendido. Entonces ella se saca los lentes de sol y le
muestra el rostro al tipo, quien enseguida la deja pasar sin decir nada,
mientras que el resto de la fila comienza a putear y quejarse.
Avie no dice nada por puro asombro. No
podía creer que la canadiense pudiera ser tan descarada como para hacer algo
así.
- Ni que hubiera matado a nadie- protesta
la cantante mientras se subían a uno de los asientos de la rueda de la fortuna.
- Todo bien… Pero creo que el resto de
los que están esperando te odian.
- En la vida siempre hay personas que te
odian. Pero a esas personas sólo tenés que decirles… ¡¡VÁYANSE A LA MIERDA!!-
lo grita a toda voz, haciéndole “fuck you” a los de abajo.
- Dale, sentate boluda- le dice Avie
tomándola por el buzo y tirándola al asiento.
Terminan de subir todas las personas, y
la rueda comienza a girar lentamente. No era nada súper emocionante, pero
tenían una linda vista de la ciudad. Por suerte ninguna de las dos sufría de
vértigo, porque las personas se veían como puntitos oscuros en las calles y
veredas. Ya estaba comenzando a oscurecer, por lo que la vista se había mucho
más linda. Era una escena muy… ¿Romántica? Sí, sí, era una escena de película,
y Avie no iba a desaprovechar ese momento perfecto. De la nada gira la cara de
Avril y la besa con pasión y ternura.
- El mejor beso de mi vida…- dice Avril
después de un laaargo beso.
Bajan tomadas de la mano, las dos
sonriendo. Había sido una tarde genial, ahora se sentía una conexión más
fuerte, más sincera. Pero de repente todo se ilumina, y voces comienzan a
rodearlas:
- Avril, Avril, ¿es tu nueva amiga? ¿Era
mi imaginación o se besaron allá arriba? ¿Qué pasó con Brody?
Paparazzis.