Iban llegando todos a la fiesta, de a poco se iba llenando al salón. Hilary estaba atenta a quién llegaba con quién, aunque había gente que no conocía, pero no importaba. Lo que ella quería era que esté lleno y pasarla bien sea como sea. Iba de un lado al otro recorriendo el lugar, de a ratos se sentaba con su amiga Alice, quien estaba con su novio. A ninguna de las dos le gustaba mucho bailar, así que Al se quedó con su chico toda la noche, y Hil… bueno, hizo de las suyas.
Por alguna razón buscaba a alguno de los Leto, a cualquiera, sólo quería verlos. Al no verlos enseguida, se sintió triste porque parecía que no pretendían aparecerse en toda la noche. Pero se equivocaba, porque a los minutos aparece Jared con un regalo. Ella, sorprendida, lo mira fijo a sus enormes ojos azules que ve debajo del antifaz, y le agradece. Por esas cosas raras de la vida, se ponen a hablar de la fiesta, de las máscaras y demás; Jared parecía de buen humor, a pesar de que estaba cansado por el show. Los dos hablan entretenidamente un rato como si nada, hasta que Jared se va con unos amigos que él mismo invito a la fiesta de la ex de su hermano. Hilary deja detrás de la barra el regalo de Jay, donde estaban todos los demás. Y, aprovechando que estaba ahí, pide un trago, se saca el antifaz y lo deja a un lado. De la nada aparecen Frank y Tomo, en busca de sus amigos que al parecer entre tanta gente no encontraban. Hil le dice a Frank dónde estaban los Way; Tomo pregunta por el Leto menor y también le dice dónde lo había visto por última vez. Pero antes de que Tomo se fuera, la cumplañera lo agarra del brazo y le dice:
-¿Lo viste a Shannon?
-Anda perdido por el otro lado de la barra con Tim y Brax.- y la mira de forma curiosa, volviendo a tomar un trago de daikiri.
-¿Vino con alguien? – insiste Hilary un poco celosa, pero tratando de disimularlo inútilmente.
- Em… ¿te réferis si vino con alguna puta?- le dedica media sonrisa de complicidad.
- Sí.-y lo mira exasperada.
-Creo que no…
-Okey… -Dice Hil aliviada.
Entonces ella se pone el antifaz y agarra su trago y va en busca del batero. Lo ve sentado en uno de los sillones junto a bajista y al tecladista de Mars, mientras se dirige a ellos, voltea y mira a su amiga, quien también la estaba mirando del otro lado, y le sonríe de una forma en la que Alice entendió la picardía que iba a hacer. Entonces Hilary acaricia la espalda del batero y se sienta en sus piernas sacándose el antifaz de la cara y mirándolo fijo.
-¡FELIZ CUMPLE! –Le grita Brax, con una voz un tanto quebrada. Sí, esos vasos de champagne le estaban comenzando a hacer efecto.
-¡Feliz cumple, loca! –Dice Tim, quien no parecía sufrir tanto los efectos de la cerveza.
-Gracias –Responde Hilary con su mejor sonrisa.
-Vení, acompañame a buscar algo más para tomar. –Le dice Brax al bajista. Era obvio que los querían dejar solos a esos dos.
Mientras los chicos se van, Hil les sonríe como sabiendo porque lo hicieron. Voltea y mira a Shannon fijo a los ojos, aun seguía en sentada en sus piernas, y comienza a acariciarle el pelo, lo mira de costado le pregunta:
-¿Cómo la estas pasando?
- Bien…- le responde esquivando la intensa mirada de la chica.
-¿Y tu máscara?- le pregunta revolviendo su cabello de forma juguetona.
-No la traje.-contesta secamente.
-¡Qué feo, eh!… y eso que dije que vengan con máscaras. –Le dice mientras se acerca cada vez más a Shannon.
-Bueno, basta. –La para a Hilary. -¿Qué querés?
-Nada, es una fiesta, es MI fiesta, la quiero pasar bien, nada más. –Le dice y, sin perder un segundo, lo besa. Él no le dice que no, la besa sin pensar en lo que pasó antes entre ellos. Siguieron así un largo rato, hasta que sonó el celular de Hil. Ella mira a la pantalla y ve que era Avie, así que contesta.
-¡Conchudaaaaa, feliz cumple! –Le grita Avie del otro lado.
-¡Ehhh! –Le contesta Hil parándose y yéndose para afuera a hablar, dejando a Shannon otra vez solo y con las ganas.
-Esperame, o yo te busco. –Le dice a Shannon que se paraba para acompañarla.
Una vez afuera, en el patio del hotel Hilary se pone a hablar con Avie, no fue una gran charla, ya que aparte de querer desearle un feliz cumpleaños, no parecía querer contarle más. Y, claro, Avie quería evitar contar lo que paso con Avril.