sábado, 24 de diciembre de 2011

Capitulo 40

De camino al recital, las chicas charlan y Hilary le pregunta a Alice.

-¿Cuándo le vas a decir eso a Gerard?

-No sé, voy a esperar el momento indicado, quizás después del recital, no le quiero cagar la noche. O capas espere a que este confirmado.

-Okey, se te va a armar la gorda.

-¡Basta! Me da miedo.

Llegan al recital, todo normal, parecía como la noche anterior, putas y zorras por todos lados, no importaba los chicos se veían súper sexys.

Termina el recital, todos de regreso al hotel y Alice ansiosa y nerviosa por hablar con su novio y darle la noticia. Alice se queda en la habitación mientras Hilary va en busca del novio de su amiga para decirle que vaya a hablar con ella y así mientras Hil se va y los deja solos.

-¿Qué paso? –Pregunta Gerard preocupado. –Hil me dijo que me tenías que decir algo.

-Sí, no sé.

-¿Pero qué te pasa? ¿Estás bien? Estás rara hace un par de días…

- No, nada, amor. Nada más quería pasar tiempo con vos. Estás como muy ido con los recitales y eso…

- ¿Segura que es eso no más?- le pregunta él acariciándole el cabello.

- Sí, bueno… Y también para saber sobre nuestro futuro, no sé…

- ¿Nuestro futuro?- pregunta interesado Gee.

- Sí, no sé…- ella deja caer su cabeza en el hombro de él- Sobre si vamos a seguir juntos después de toda esta gira, y si es así vamos a dar más pasos…

- ¿Más pasos?

- Sí, me refiero a un casamiento… ¿Te gustaría tener hijos?- los ojos de Gee se clavan en los de Alice.

- Bueno, para serte sincero… No. No creo. Ya estoy algo “viejo” para volver a ser padre y…

- ¡No estás viejo!- y Alice le da una palmada en el brazo.

- Bueno, no, pero… La verdad es que ahora no me agrada mucho la idea de tener hijos. No está en mi lista de “100 cosas que hacer antes de morir después que Lin-Z me dejara”.

- Oh…- la chica queda desilusionada pero no dice nada. Ahora menos que menos tenía el valor para decirle sus sospechas a Gerard. Por suerte de ella, Gee no se percata de su cambio de humor, y sigue hablándole sobre sus deseos para el futuro: comprarse por fin su tan anhelado Corvette rojo descapotable, una casa en México y cosas así.

Esa noche Alice, después de despedir a Gerard de su cuarto, se duerme entre sollozos disimulados, no quería que Hilary la descubriera en tan vulnerable estado. ¿Qué haría ahora que su novio no quería saber nada de bebés?