lunes, 2 de enero de 2012

Capitulo 46


- Amor, andá empacando las cosas que nos vamos a Oxford unos días… Tenemos que dar shows allá- le dice Shannon a Hilary en la tardecita, después de almorzar.

- Bueno, subo a decirle a Alice que seguro está durmiendo la pajera… Ya vengo- le da un beso al baterista y sube corriendo las escaleras hacia su cuarto.

Al llegar, no la ve a Alice ni sus cosas. “Debe estar con Gee…”, piensa la chica. Pero antes de que pudiera salir de la habitación para buscar a su amiga, entra el novio de ésta, Gerard, más preocupado. Sólo una miraba bastó para que Hil entendiera que el cantante tampoco sabía dónde estaba Alice.

- Pensé que estaba con vos…- dice Hilary al ver que Gerard estaba más pasmado que ella.

Entonces el tipo le entrega a la chica una prueba de embarazo con resultado positivo. El silencio volvió a reinar en la habitación, haciendo que los dos se preocuparan más.

- Sí, ¿qué tiene? Ya sé que está embarazada…- y lo mira a Gerard con impaciencia.

- Vos sí, yo no.- responde él secamente, mirándola con reproche.- ¿No te dijo dónde iba a estar, vos que sabés tanto, eh?

- Bueno, bajá un tonito conmigo, ¿ok? Que si no te dijo fue por algo, Way…- respira hondo, y sigue- No, no sé dónde puede estar, no me dijo nada a mí…

- A mí tampoco…- dice Gee, mientras mira la prueba de embarazo con un profundo gesto de nostalgia. Va hasta la cama donde Alice dormía arrastrando los pies, se sienta y toma su cara entre las manos.- ¿No tenés idea de dónde puede estar?- y mira a Hilary como si fuera su única esperanza.

- No, Gee, de verdad que no… Creí que estaba acá durmiendo o con vos- entonces se para frente a la ventana, buscando una excusa para no mirar los entristecidos ojos del estadounidense-. Ahora que lo pienso…- y se queda callada, pensativa, inmersa en los recuerdos.

- ¿Qué?- pregunta Way mayor levantándose de la cama con apremiante desesperación, deseando que la chica supiera algo.

- Hoy a la mañana estaba rara, como si no estuviera ahí realmente… No sé si me entendés.

- Sí, sí… Anoche estaba algo así. Le pregunté qué le pasaba, si tenía que decirme algo, y me dijo que no pasaba nada, que todo estaba bien. Y cuando nos acostamos a dormir, ella no tenía ganas de hacerlo, me agradeció por todo lo que habíamos vivido juntos y se puso muy…

- Sentimental.-terminó la frase Hilary.

Entonces la puerta se abre de golpe. Eran Tomo y Frank, con una taza de café cada uno. No necesitaron preguntar si algo andaba mal, porque eso se sentía en el aire y en la cara de Hil y Gerard. Los recién llegados preguntaron que qué había pasado, y los que ya estaban les explicaron la situación. De a poco, todos se fueron enterando de lo que pasaba, y finalmente todos comenzaron a buscar a Alice. Ray, Bob y Tomo salieron a caminar por los alrededores del hotel, pensando que quizás la chica hubiera salido de compras o a pasear. Jared, Shannon y Frank buscaron por los patios del hotel y por los pasillos y vestíbulos más alejados. Mikey, Hilary y Gerard trataban de contactarla de cualquier modo posible: mensajes de texto, mails, mensajes de voz puesto que no le contestaba el celular ni a Hil ni a Gee.

- ¿Dónde se habrá metido esa pendeja?...- decía la amiga de la desaparecida cada vez que daba el buzón de voz.

- Chicos, no encontré a Alice, pero me encontré a estas en la recepción…- dice Jared apareciéndose por la puerta del cuarto.

De verdad que era un día raro, pensó Hil al ver entrar al lugar a Avie y Avril, las dos con cara de “hola, no te dijimos, pero nos vamos a quedar acá un tiempo”. A pesar de todo, fue una alegría volver a ver a su amiga. Hilary corrió para abrazarla a Avie, quien también estaba muy feliz de haber vuelto con su amiga. Avril comenzó a saludar a los presentes, y enseguida se enteró de lo que pasaba, lo mismo que Avie.

Mikey, sin que nadie lo viera, toma su celular y se encierra en el baño. “Es obvio que no le va a contestar a su novio ni a una de sus mejores amigas, pero las chicas tienen debilidad por sus mejores amigos o cuñados…”, piensa el bajista de MCR mientras marca el número de Al.

- ¿Michael?- pregunta Alice desconfiada. Por lo menos estaba viva.

- ¡Alice! ¿Dónde carajo te metiste? Acá estamos todos preocupados. Gerard me mostró una…

- Prueba de embarazo que da positivo, sí, ya sé- lo corta ella con cierto fastidio-. Es mía esa prueba, por si les queda alguna duda.

- Pero… ¿Dónde estás?- pregunta Mikey tomándose el pelo con una mano. Eso ya parecía una novela latinoamericana con tanto drama.

- Si te digo le vas a decir al resto, así que perdón, pero no te puedo contar, perdón.-su voz denotaba cierto miedo, pero decisión al fin y al cabo. Era obvio que no le iba a decir nada a menos que prometiera que se quedaría callado.

- Tenés razón, no puedo ocultarle a tu novio y las demás personas que se preocupan por vos dónde coño estás.-le responde él muy enojado. Alice podía ser una chica, pero era muy inmadura cuando quería.

- No te enojes, Mikey… Mirá, dentro de diez minutos te vuelvo a llamar, ¿sí? Y te digo dónde estoy y podés decírselo a quien quieras. Ahora tengo que colgar, chau.

Y el chico se quedó con el celular en la mano, sin saber en qué pensar. Moviendo la cabeza para volver en sí, sale del baño y mira a los presentes.

- ¿Qué te pasa, tarado? Dejá de jugar, ¿sí? ¿No ves que estamos….- comienza a retarlo su hermano pensando que Mikey sólo quería joder.

- Alice me contestó la llamada.- dice antes de que siguiera puteándolo.

- ¿Qué?- preguntan Hil y Avie al mismo tiempo.

- Sí, me dijo que la prueba de embarazo era de ella… Y que en diez minutos me llamaba para decirme dónde estaba.

Gerard se levanta de la cama de un salto y toma el celular de su hermano. Lo mira, y luego lo mira a él con odio.

- ¿Por qué a vos te responde las llamadas y a mí no, eh?- y lo tira contra la pared.

- ¡Bajá un cambio, Gerard!- le dice Mike- Vos porque ni tratás entender la mente de las mujeres: si se desaparece porque quiere no va a querer que nadie muy allegado a ella se entere; vos sos su novio, por lo que sólo me va a dar bola a mí porque sabe que vos la vas a cagar a pedos porque estás más que preocupado, y eso es algo que ella no quiere.

Gerard lo suelta y se disculpa. De más está decir que el ambiente en ese cuarto era eléctrico. Mikey se encarga de decirles a los que seguían buscándola que volvieran a sus cuartos a empacar, y los que quedaban en el cuarto de Hil se sentaron a esperar que esos diez benditos minutos pasaran.

Hil y Avie hablaron poco, lo suficiente para que la novia de Shannon entendiera por qué la cantante canadiense y su amiga habían viajado hasta ahí para encontrarlos. Pero nadie tenía ánimos de hablar o hacer nada más que esperar que el celular de Mikey sonara. Gerard se sienta en la cama, con la prueba de embarazo entre sus manos, mirando el objeto con rabia, ternura y nostalgia. Hilary nunca creyó poder distinguir tales sentimientos en una sola mirada. Entonces, suena el celular del bajista.

- ¿Alice?-contesta Mike- ¿Dónde estás?

- Mikey, estoy a punto de subirme a un avión que me va a llevar de nuevo a Argentina. Perdón a vos y al resto, sobre todo a Gerard, por lo que les hice pasar. Decile a Gee que me regaló las semanas más felices de toda mi vida y que nunca lo voy a olvidar, pero que lo nuestro nunca iba a funcionar…

- ¿Qué cosas decís? Si sabés que él te quiere muchísimo, Alice…

- Sí, pero ya la pasé a cagar, ¿entendés? No me busquen más, Mikey. Y quédense tranquilos que voy a estar bien. Gracias por todo, sos un gran amigo y sé que algún día vas a encontrar a la chica indicada… Decile a Gee que lo quiero mucho, ¿sí?

- Sí, pero…

- Gracias y adiós.

Entonces Alice corta la llamada y apaga su celular con lágrimas en los ojos. Era tiempo de volver a casa y afrontar la realidad, dejar de bailar en ese mundo paralelo que tanto la atraía, pero en donde no sabía manejarse.