domingo, 22 de enero de 2012

Capitulo 66

A la mañana siguiente, bajan todos a desayunar para irse a Leeds. Alice, que estaba con Mikey y con Frank, ve aparecer a la pareja de Avie y Avril de la mano, y con una sonrisa de oreja a oreja cada una, era obvio lo que paso la noche anterior. Al ratito de que las chicas llegaran, Hilary y Shannon también llegan, de la misma manera, de la mano y con una sonrisa cada uno.

- Buenos días…- dice Gerard, quien llega unos minutos después y se sienta entre Shannon y Mikey. Entonces repara en las caras de satisfacción de los otros cuatro- Apa, al parecer alguien la pasó bien anoche…- los chicos no dicen nada, pero ríen. Mikey seguía muy atento a Alice, puesto que ya había volcado la azucarera tan cansada estaba.

- Hey, escuchen- dice Jared apareciéndose e interrumpiendo el desayuno del resto-. No sé qué mierda pasó con los aviones hoy, pero tuvimos que alquilar un colectivo para ir todos hasta Leeds. Los espero dentro de una hora con todo listo… Y más te vale que estés a tiempo.-dice mirando a su hermano.

- ¿Y a este qué bicho le picó?- pregunta Frank cuando Jay ya se había ido del comedor.

Cincuenta minutos más tardes ya estaban todos listos en la entrada del hotel. Shannon se iba a sentar con Tomo para pelotudear, por lo que Hilary le preguntó a Frank que si se podía sentar con él. Gerard y Jared iban a ir al frente con Emma y los otros para organizarse bien con las fechas de los shows.

- ¿Cuántas horas son de acá hasta Leeds?- le preguntó Alice a Ray.

- Son como unas… Ocho horas, más o menos.- responde él sentándose con Bob, quien iba muy entretenido jugando con su celular.

Por su parte, Avril y Avie iban sentadas en la otra fila de asientos, frente a Hilary y Frank. Era increíble cómo una noche de sexo cambiaba el ánimo a los demás, pensaba Alice, observando el panorama. Iba a ser un viaje largo, así que más le valía no gastarle toda la batería al celular escuchando música.

- Hey, Avie…- la llama, poniéndose de rodillas para verla- Dentro de dos días es tu cumpleaños, boluda.

- Sí, ya sé, gracias por recordármelo.- le dice su amiga, tratando de esconderse en su asiento al ver que el resto levantaba la mirada.

- ¿Así que tenemos joda dentro de dos días? Genial.- dice Frank con una gran sonrisa de chico travieso.

- Uh, vamos a romper Leeds con alta joda- acota Shannon , quien iba sentado enfrente de Avie y Avril.

- Sí, no sé, ahí veo qué hago…- responde la aludida, un poco incómoda por tanta atención repentina.

Después de un rato de viaje, Ray y Tomo sacan las guitarras acústicas y se pusieron a hacer covers. En algunas canciones Avril acompañaba cantando, y si los demás querían también. Frank y Hilary llevaban un largo rato discutiendo sobre quién era más sexy: si Benji Madden o Joel. Según Frank era más sexy Benji, pero Hilary decía que su gemelo lo superaba. Así siguieron hasta que el guitarrista le pidió cambiar al lugar de la ventana, cosa a la que la chica se negó rotundamente, ganándose así unos manotazos de Frank. Y como habían comenzado a discutir a manotazo limpio, hicieron tanto ruido que los que estaban tocando la guitarra o cantando tuvieron que parar. Mikey y Alice trataban de separarlos, pero la chica terminó con una mordida de Hil y Mike con una mejilla adolorida por un cachetazo que le dio Frankie.

- ¡Vos que sos mi novio, vení y ayudame!- le gritaba Hilary, evitando que el guitarrista le volviera a pegar en la cabeza.

- Sí, soy tu novio, pero vos comenzaste a joderlo, así que bancátela.- le dice riendo al ver las caras de enojo y frustración que ponía su novia.

- ¡Forro!- le grita agachando nuevamente la cabeza para que el otro no le pegara. Y cuando Frank se descuidó, ella lo mordió en un hombro.

- ¡Ay, pendeja!- grita él logrando zafarse de los dientes de ella.

En eso llega Jared y los ve discutiendo.

- Qué infantiles…- comenta lo suficientemente alto como para que lo escucharan.

- Ay, ¡qué mala onda, cuñado!- y sigue pegándole a Frank.

Ya casi al final del viaje, la mayoría se había dormido. Frank se había quedado dormido escuchando música con Hilary; Alice se había dormido en el hombro de Mikey, lo mismo que Avie con Avril. Sólo algunos se mantenían despiertos escuchando música o usando sus celulares.

Bajan todos con sus bolsos y sus instrumentos medios dormidos, y entran a la recepción del hotel. Tienen que esperar unos minutos para que los atiendan y les den las llaves de los cuartos. Mientras Jared esperaba en el mostrador para que le dieran las llaves, los chicos se iban despertando y acomodando con los bolsos. Avril y Avie sentadas en un sillón mirando a la nada, un poco dormidas; Hilary dejó caer su cabeza sobre la espalda de Frank. Esta vez las parejas iban a dormir en cuartos separados para mayor comodidad de ellos y del resto, claro. Shannon y Hil en un cuarto, Avie y Avril en otro, Jared iba a dormir con Tomo, Gerard con su hermano, Frank, Ray y Bob pidieron una habitación con cuchetas para ellos, Brax y Tim en otro… La única que quedaba descolgada del grupo era Alice.

- Hey, vos- la llamó Frank- ¿Querés dormir con nosotros?- le pregunta señalando al los otros dos.

- Em… Eso se escuchó horrible…- dijo Alice al ver las caras de sorprendidos de algunos clientes del hotel que justo pasaban por ahí.

- ¿Eh?-dijo Frank con cara de no entender- Ah, jajaja, no, ¡no en ese sentido, tonta! ¿Compartirías el cuarto con nosotros? Nos sobra una cama…

- Hum, sí, claro. Tampoco tengo muchas opciones, ¿no?- y le sonríe agradecida por no tener que pasar otras noches compartiendo cuarto con las tortolitas.

Veinte minutos después ya estaban arreglando sus cosas en los respectivos cuartos. Jared seguía con su humor de mierda, así que nadie le quiso hablar; por el contrario, Gerard estaba de muy buen humor, tanto así que les dijo a los chicos que iba a ir a su cuarto para hacer competencias con los juegos de la play.

Alice dormía en una de las literas de arriba, y abajo Bob. Los dos se llevaban bien: eran callados, planeadores, disfrutaban de estar jodiendo con sus amigos sanamente y él era como el padre, cuando Alice solía hacer de madre cuando sus amigas estaban pasando un mal momento.

Alice aprovechó para conectarse mientras los chicos se duchaban y descansaban antes de bajar a cenar. No estaba Brendon conectado. Quizás fuera mejor así, pensó Al, hacía poco tiempo que había pasado todo, y hablar ahora sólo iba a confundirlos más. Sin embargo, estaba Tony, el amigo gay de ella y Avie conectado. Se pusieron a hablar de cosas vanas, hasta que ella le confesó dónde y con quién estaba. Y él le dijo que estaba en la misma ciudad, cosa que sorprendió en gran manera a la chica: ese verano (invierno en el hemisferio Norte) se estaba encontrando a mucha gente interesante y dispuesta a cambiar el curso de su estado de ánimo y del resto.

- Avie, Avie, Avie- salió corriendo de la pieza para decirle que al día siguiente se encontrarían con Anthony- ¿Dónde estás?- iba preguntando a los gritos en el pasillo.

- Hey, ¿qué te pasa?- pregunta Hilary saliendo alarmada de su cuarto.

- Mañana nos encontramos con Tony en el festival- le responde la chica sonriente.

- ¿Con ese puto?- pregunta Hilary. Resulta que Anthony y Hil no se llevaban nada bien por un malentendido con un muchacho que resultó ser heterosexual después de que la otra se lo comiera.

- No es puto, no seas mala. Está acá de vacaciones con su familia y…

- Ay, él y su familia cheta…- dijo su amiga poniendo los ojos en blanco.

- ¿Qué pasa?- pregunta Avie saliendo de su habitación con una bata y el pelo chorreando agua.

- Mañana nos encontramos con Tony en el festival.- le dice sonriendo.

- Noooo, qué copadoo.- respondió la otra más feliz que Alice, porque el chico para Avie era como su mejor amigo.

Bueno, algo de razón tenía Hilary: la familia de Anthony no se privaba de ningún tipo de lujo y siempre estaban visitando lugares exclusivos y demás; cuando quería podía ser un hijo de puta y tratar de robarle chicos a Hilary sólo por el hecho que no le caía bien; también podía ser un poco histérico y exagerado, pero, como decía Avie: “¿Saben lo que cuesta encontrar un gay y que se haga tu mejor amigo?”. Al parecer el destino quería jugar con la tranquilidad del grupo nuevamente.