Una vez en Oxford, Alice y Gerard se encuentran con sus amigos. Todos los van a recibir como si hacía años que no se veían. Alice saluda a todos con un abrazo y recibe de cada uno un reto por haber hecho lo que hizo. Dentro de todo, ella lo toma con humor y admite haber sido un poco extremista. Después de saludar a los chicos, comienza a preguntar por Avie y Hilary.
-¿Y mis amigas? –Le pregunta a su cuñado.
- No sé. A Avie la vi con Avril hace un rato por ahí, y a Hil, no sé, acá esta Shannon…
- Okey… -Responde la joven un poco preocupada. Era raro ver a Shannon solito sin la compañía de su hermano o la de Hil.
Mientras tomaba sus maletas para salir corriendo del lado de Gerard y estar en paz en su cuarto, aparece Avie con su chica. Avie, al ver a Alice, sale corriendo cruzando la recepción del hotel para abrazarla.
-¿Qué hacen acá? –Pregunta Alice bastante anonadada pero también muy feliz por volverla a ver después de un tiempo que le pareció inmenso.
-Nada, queríamos venir a verlas. Pero cuando llegué me enteré que vos no estabas. ¿Por qué te fuiste así nomas? –Le recrimina Avie.
-Bueno, cuando estemos las tres te cuento. –Le dice por lo bajo a su amiga. -¿Dónde está la otra zorra?
-No sé, yo estaba con Avrilchu. No la veo hace rato.
-Bueno, vamos para nuestro cuarto, ya va a aparecer. Tenemos a su baterista… Muajajaja- ríe de forma malvada.
Y así se fueron algunos a sus cuartos, o al bar, o a comer algo. Las chicas llegaron al cuarto de ellas, era raro, solo había un cama de dos plazas y una individual ¿Quién dormía con quien? ¿O acaso las chicas iban a dormir separadas? Bueno, la cuestión era que estaban las tres juntas otra vez… Si es que Hilary volvía, está claro.
Mientras Alice desarmaba su valija charlaba con Avie de lo que pasó con el novio de Avril. Simplemente Al no podía creer que una chica tan menuda como lo era su amiga se hubiera cagado a palos con un tipo y hubiese salido con vida. En eso, golpean la puerta, las chicas con la esperanza de que sea Hilary, van corriendo a abrir. Era Frank, con chocolates para las chicas.
- Esto es de parte de todos nosotros, con la esperanza que no tengan ganas de hacer una fiesta súper alocada y se pongan en pedo.- les dice con una gran sonrisa mientras ve cómo las dos chicas toman los chocolates con ansias.
- Yo no pienso ponerme en pedo nunca más en mi puta vida.- le dice Alice tomando un bombón de chocolate blanco.
- Pero, decime una cosa vos “Miss Drama”…-y Frank la mira a Alice con curiosidad- ¿Qué pasó con Gerard?
- Sí, eso, todavía no nos dijiste nada de lo que pasó allá…-dice Avie.
- Porque la verdad es que Gee anda con un humor de perros desde que volvió de Madrid, y ni siquiera me dijo de venir acá con vos ni nada… ¿Qué le dijiste?-insiste Frank, sentándose en la cama.
- Aaafff… Es una historia que no tengo ganas de contar ahora, Frankie- y le pone cara de estar cansada-. Nada más voy a decir para saciar sus ansias de información que no quiero saber nada más con la diva de Gerard Arthur Way Lee…- y disfruta viendo las caras de perplejidad de los que estaban en el cuarto- Y que no voy a tener ningún pendejo de él…
- Bueno…- comienza Frnkie un poco shockeado por la noticia- Eso es… Asombroso. Hasta ahora ninguna mina, con la excepción de Lindsay, logró despegarse del divo ese…
- Yo lo hice.- y Alice lo mira desafiante.
- Eso veo…-y la mira con el ceño fruncido- Bueno, que descansen bien, chicas… Mañana salimos a dar una vuelta, ¿sí?
Y las muchachas se miran radiantes de alegría. ¡Al fin iban a salir con los chicos a pasear! Entonces el guitarrista se va, y al cerrar la puerta, se choca con Hilary, quien entra sin siquiera saludarlo.
-Hola. –Le dice a Alice golpeándola con una manga de la campera en la espalda, mientras agarra uno de los chocolates y se sienta con Avie en la cama.
-¿No me vas a saludar?- le pregunta Alice con una sonrisa de oreja a oreja.
-Te dije ‘Hola’.- y comienza a comer su chocolate.
-¿Qué te pasa?- le pregunta Alice ahora algo apenada.
-Nada. –Le responde fríamente.
-¿Dónde estabas? –Pregunta Avie a Hil, para cambiar de tema.
-Estaba aburrida acá, me fui a dar una vuelta. –Le dice mientras se acomodaba el pelo frente al espejo. -¿Hace mucho que llegaron?
-No, hace un rato. ¿Me vas a decir que te pasa? – Insiste Alice.
-Nada ¿Qué querés que me pase? Estas acá, qué bueno, iupii. –Con tono de asco dice la última palabra.
-¿Estas enojada conmigo?
-No, ¿por qué habría de estar enojada con vos? ¿Cómo vas a decir eso? –Le dice con sarcasmo. -¿Cómo me voy a enojar con vos? ¿Me voy a enojar porque te vas así nomas sin avisarme a mí o alguno de los chicos? ¿Me voy a enojar porque esta pelotuda vino con la otra sin avisar? ¿Me voy a enojar porque siempre quedo yo sola? ¿Me voy a enojar porque siempre se mandan las cagadas ustedes sin pensar un segundo en los demás, o en mí que estoy con ustedes? ¿Me voy a enojar porque vos te fuiste a la mierda de un momento a otro sin decir nada? ¿Me voy a enojar porque la otra decide quedarse en Canadá, se caga a trompadas con un chabón, y se escapa con la otra rubia y viene así de la nada? ¿¡Cómo me voy a enojar yo por eso!?
-Sí… te enojaste. –La interrumpe Avie, tratando de hacerla reír un poco.
-Mira pendeja… - y Hil la mira de forma amenazadora.
- Hey… bueno, basta –Interrumpe Alice–. Bueno, perdón por haberme ido así nomas, lo tenía que hacer. Tampoco pensé que te ibas a enojar tanto.
- No, perdón las pelotas. Hagan lo que quieran ustedes dos, siempre lo hacen. Me chupa un huevo en las cagadas que se metan, yo no me voy a preocupar más por ustedes. Siempre la pelotuda soy yo… –Les dice Hilary enojada mientras agarra sus cosas y sale del cuarto.
Las chicas dentro del cuarto quedaron sorprendidas por la reacción de su amiga ¿Qué le pasaba? ¿Era verdad que estaba enojada por todo eso? ¿Qué iban a hacer? Bueno, era un problema más a la lista. Alice se quedo con las ganas de contarles con quien se encontró en el aeropuerto a sus amigas, y Avie quería contarles lo que paso en Canadá. En fin, las tres se quedaron con ganas de charlar como hacía tiempo no lo hacían.