Llegaron al hotel, Hilary tenía mucha energía, no de la buena, sino de la molesta, según sus amigas. Alice entró primero al cuarto que compartía con Avril y su amiga, para tomar una ducha e irse con Mikey y el resto de los chicos, resulta que había una fiesta de video juegos en la habitación de Ray y Frank.
Alice se va con los chicos y se lleva su computadora para poder seguir hablando con Brendon mientras veía a los chicos jugar. Hilary, en el cuarto, con su novio. Y Avie con su chica. Todo parecía ir bien y eso era raro. Algo iba a pasar e iba a acabar con la paz.
-Shannon, vení, tenemos que arreglar algo. –Interrumpe Jared entrando a su cuarto.
-¿Ahora, man? –Le dice a su hermano menor, quien estaba muy abrazado a Hil en su cama.
-Sí, es sólo un momento. Los necesito a todos. Es para algo del show.
-Bueno… ahora voy. –Le dice a su hermano. –Ya vengo, esperame.-Le dice a Hil mientras le da un beso y la deja sola en la habitación.
-Ustedes, vengan ya, necesito hablar. –Interrumpe en la habitación de los músicos de MCR el Leto menor.
-¡Sí, señor! –Se para y hace un gesto militar Frank, burlándose un poco, dejando el mando sobre un sillón.
-¿Te quedás acá? –Le pregunta Ray a Alice.
-Sí, sí, vayan, que Leto se va a enojar. –Contesta Alice, mientras se quedaba en la habitación sola con su computadora.
Hilary aburrida de estar en su cuarto y como no estaba ninguno de los chicos para molestar, va en buscar de sus amigas. Entra como si nada al cuarto de de las chicas.
-¡ALICE! –Grita al entrar al cuarto sin golpear.
-¡Alice no está! ¡Chau, andate! –Le grita Avie a su amiga, y le tira con una almohada.
- Bueno, las molesto a ustedes ya que la otra no está. –Y se sienta en la cama junto a las chicas.
- ¡No, chau! Andate con tus músicos, andate, andate. –Y la empuja para que se valla.
-¡No! Mis músicos no están. Por eso jodo.
-¿Dónde están? –Pregunta Avril desde la cama llena de paquetes de golosinas y papas fritas.
-No sé, Jared los llamo a todos para arreglar algo del show. –Les dice mientras agarra uno de los chocolates que estaban arriba de la cama. –Bueno ¿Dónde está Alice? Quiero que me cuente de Brend.
-No sé, anda a buscarla. Chau. –La echa Avie.
- ¡Enconchada! –Le grita Hilary.
Entonces Avie toma a Hil por el brazo y la saca de la habitación, cerrando fuertemente.
Avril se queda en el cuarto, sin entender muy bien lo que pasaba. Se sentó al borde de la cama e hizo silencio para poder escuchar algo de la “conversación” que estaban teniendo las otras dos. Llegó a entender cosas como “siempre me arruinás los momentos”, “sos una enconchada”, “andate a la mierda pedazo de…”. Ya se estaba haciendo una idea de porqué estaban discutiendo, pero prefirió esperar y escuchar lo que Avie le dijera. Y así pasaron como cinco minutos hablando, tratando de no levantar mucho la voz. Entonces Avril comienza a escuchar que comenzaban a gritarse, y preocupada se levanta de la cama para abrir la puerta. Milésimas de segundos antes de que la abriera, escucha como si alguien le hubiese pegado una cachetada a otra persona. Termina de abrir la puerta y ve que Hilary tenía una mejilla muy roja, y que su novia tenía una cara de asesina terrible. Asustada por que el hecho de que quizás la otra le devolviera el golpe, toma a Avie por el brazo y la mete al cuarto, cierra la puerta con cerrojo y la mira como retándola.
- AAAAAGGG- grita del otro lado de la puerta Hil, al ver que no podía entrar para darle una golpiza a su amiga.
- Bueno, decime qué fue todo eso.-le pide la cantante, siguiendo con la vista a Avie quien se pasaba muy nerviosa por la pieza.
- Lo que pasa es que me cansé de que esa tarada siempre nos joda, o sea… Quiero estar a solas con vos, tranquila, ¡y siempre se aparece para jodernos! Y la otra me dice que siempre me la paso con vos, que la tengo re olvidada…
- Bueno, la verdad es que siempre andás conmigo, Avie.-le dice tímidamente Avril.
- Sí, ya sé, pero ella siempre anda con Shannon o alguno de esos, no sé por qué me hace historia a mí…- Le dice sin darle muchos más detalles de lo sucedido y se tira a la cama abatida.
Avril se le acerca, se sienta junto a ella le acaricia el cabello. Comienza a susurrarle cosas para que se calmara de una vez y a reanimarla con un par de besos. Le hizo masajes y al fin de unos minutos Avie, ya un poco mejor, le comenta a la rubia lo especial que era para ella, que la amaba mucho. Recibió como respuesta una sonrisa y largo beso. Esa noche terminó en lo que Avie había esperado tanto tiempo.