Mientras Mikey hablaba por teléfono con Alice, Hilary lo seguía por toda la habitación para poder quitarle el celular y hablar con su amiga, pero el bajista estaba muy concentrado escuchando y al parecer no tenía intención de soltar el teléfono.
-…chau Alice. –Dice Way con tono de tristeza, mirando la pantalla del celular con preocupación.
-¡¡Dame!! –Y Hilary le quita el celular de la mano.
-Pero no… -comienza a protestar el chico.
-¡Pendeja de mierda! ¿Dónde estás? –Pero no recibe respuesta, del otro lado sólo se escuchaba el sonido del teléfono colgado. Hilary tira el celular de Mikey contra la cama con furia, deseando matarlos a Alice, a Mikey, a Gerard, a todo el mundo.
Hilary estaba como una fiera caminando por toda la habitación, esquivando los bolsos y los instrumentos que estaban en el piso. Todos la miraban, pero nadie se animaba a decirle algo. De seco se para enfrente de su amiga Avie, le clava la mirada y le dice:
- ¿Por qué estas acá?
- Nos escapamos. –Le responde Avril firmemente.
Hilary fulmina con la mirada a la cantante, pero no le dice nada. Vuelve la mirada a su amiga y sigue con las preguntas.
-¿Por qué no avisas, pelotuda?
- Queríamos darles una sorpresa. –Tímidamente responde Avie.
-¿Qué te paso en la cara?- pregunta Hil tocándole la herida que tenía en uno de los pómulos.
-Nada, me lastime…- le dice Avie de forma esquiva.
-¿Con qué? –Insiste Hilary.
-No sé, me lastime. –Le responde Avie cansada de las preguntas de su amiga.
-¿Con quién te cagaste a trompadas?- pero Avie no dice nada, sólo mira a Avril con culpa.
-¿Con el Boby?- pregunta su amiga sorprendida.
-Brody –Le corrige la canadiense cruzándose de brazos.
-Es lo mismo. –Con cara de pocos amigos le responde a la rubia.
Hilary sigue inquieta y decide continuar con su interrogatorio, pero esta vez para el Way menor.
-¿Qué te dijo?- le pregunta poniéndosele enfrente y mirándolo con la cabeza en alto.
- Que está por viajar…-la verdad que cuando la chica se ponía de interrogante del FBI daba miedo, más todavía si se te plantaba de esa forma tan autoritaria.
-Daah… ¿pero adónde? Entendí que iba a viajar, pero no dijiste adónde.
-Argentina.
Hilary lo mira sorprendida y levanta una ceja como signo de desconfianza. ¿Argentina? ¿Iba a volver la muy conchuda? Todos se miran sorprendidos, menos G, quien agacha la cabeza y no dice nada.
-¿Qué vas a hacer vos? –Le pregunta a Gerard, que estaba sentado en la cama con el test de embarazo en las manos.
-No sé…- responde con voz queda.
-¿Cómo que “no sé”, tarado? Andá a buscarla, pelotudo. O sea, está esperando que vayas a buscarla, que vayas tras ella, ¡como en las películas cursis! No seas idiota y seguila, ¿querés?- y tira la prueba de embarazo al otro lado del cuarto.
-¡No puedo, no puedo! -Le grita a Hilary levantándose y mirándola con desesperación.
-¡Si podés, tenés dos piernas ahí, mové el culo y anda! –Le contesta de la misma manera, a punto de darle una cachetada.
- ¿No ves que nos tenemos que ir a otra ciudad a seguir con nuestros shows? ¡¿No ves?! –Ya alterado Gerard le discute.
-¡Pero sos un cagón de mierda! ¡No te vas a morir por ir YA a buscarla, deja de pelear y andá!- y lo empuja con ganas.
-¡¿Qué parte no entendés de que no puedo?!
- ¡¡No sabía que calentar a unas fans del orto era más importante que tu novia, pelotudo!!- entonces Hil da media vuelta y comienza a caminar hasta quedar junto a Tomo, quien acababa de entrar- ¡Por eso es que Lindsay te dejó!
- ¿Vos qué mierda sabés de eso, pendeja?- le recrimina G cruzando el cuarto hasta donde estaba ella.
Mientras ellos discutían, todos estaban a su alrededor, como si fuera una lucha libre. Nadie se metió pero todos estaban expectantes para ver qué se decidían a hacer al final.
-¿Pero qué clase de hombre sos? ¡¿No ves que tu novia se está por ir a Argentina para no cagarte la vida a vos con un pibe?! ¿Y vos no podes ni siquiera ir a despedirla? Chabón… no te creía tan mierda, no creía que eras así…- Le recrimina Hilary mientras intenta salir de la habitación.
Todos quedan callados, hasta Gerard ¿acaso Hilary tenía razón? Nadie dijo nada, nadie se movió, sólo Shannon que fue en busca de su novia enfurecida. Dentro de la habitación todos quedaron sorprendidos por la discusión, nadie se imagino que algo así iba a pasar.
Al cabo de diez minutos, todo volvió medio a la normalidad, y Hilary, Avie y Gerard decidieron ir al aeropuerto más cercano para ver si la encontraban. Todos estaban callados, incluso cuando llegaron al aeropuerto. Pero ya era tarde; una vendedora les dijo que el vuelo que iba a Argentina, que hacía escala en Madrid, había salido hacía quince minutos.
Una pregunta se pasó por la mente de los tres: ¿qué iban a hacer ahora?