-¡Contestame! –Le grita Shannon a Hilary.
-Vení… -Le dice ella agarrándolo del brazo y llevándoselo para poder hablar tranquilos.
Jay y Gee no tenían idea de lo que estaba pasando, mientras que las chicas estaban al tanto de todo lo pasado con Doug anteriormente. Sin decir nada, los cuatro ven alejarse a la pareja entre la multitud de gente y cosas.
-¿Qué mierda pasa con ese pelotudo? –Le dice Shannon a su chica mirándola fijo a los ojos y conteniendo las ganas de matar al bajista.
-Primero… -Empieza ella. –Primero, te calmás, te sentás y me bajás un cambio, ¿okey? Segundo: ¿es necesario hacer semejante escándalo por un pibe que sólo me vino a hablar?
-¡¿Te vino a hablar?! ¡Vi cómo se te acercó, Hilary!- dice su novio con los ojos desorbitados por la rabia.
-A ver… Ya que viste tanto: ¿viste que le di un beso? ¿Eh? ¿Qué mierda viste?- Hilary tenía muchas ganas de darle un empujón, pero se contuvo para servir de ejemplo.
-Los vi Hilary, los vi. –Dice el batero, señalando hacia algún lugar.
-Entonces ves MAL, Shannon. –Le responde de la misma manera que el baterista le estaba hablando. –Sí, el chabón se me acerco, pero le dije que tenía novio, ¿okey?
-¿Entonces? –Pregunta Shannon, no entendía lo que le decía su novia.
-¡¿Entonces?! Entonces sos un celoso de mierda, eso pasa. –Hilary estaba perdiendo la poca paciencia que tenía. –A vos se te acercan PUTAS todo el tiempo ¿Y yo te digo algo? ¿Yo las agarro y las cago a trompadas? NO.
-No es lo mismo, Hil. –Dice tratando de calmarla. –Vos no sos un músico famoso.
-Sí, es lo mismo. –Le dice de la peor manera. -Aprendé a controlar tus celos, porque esto así no me va. –Entonces la chica se va a buscar a sus amigas dejando al baterista solo.
Los chicos la ven venir a Hilary con cara de pocos amigos. Se notaba aún sin mirarla tanto que la “charla” con Shannon había sido un poco feroz, así que deciden evadir las preguntas relacionadas con el tema.
-Vamos… -Le dice agarrándola del brazo a Alice y empujando a Avie para que caminen.
-¿A dónde van? –Pregunta Jared, sobre el murmullo de la gente.
-A buscar a Brendon. –Le responde Hilary.
Alice la miró a Hilary sorprendida; Avie lo miró a Gerard, pera poder saber qué cara ponía. Las chicas sabían que lo había hecho apropósito. Empezaron a caminar hacia alguna parte de atrás de escenario mientras escuchaban a McFly. A Hilary no le importaba nada ya, y como las chicas no querían preguntar mucho, así que de eso no hablaron. Sólo se preguntaban en dónde podía estar Brendon.
-¿Tenes su número? –Le pregunta Avie a Al.
-Sí, pero no lo quiero llamar… voy a quedar mal.- dice ella con un poco de nerviosismo.
-¿Por qué mal? –Pregunta Hil interesada.
-Pero tampoco sé si lo quiero ver…-continúa Alice.
-¿Por? –Preguntan Hil y Avie a la vez.
-Porque me dijo que cuando lo vea, le tenía que decir si me quería ir con él o no.- dice ella, mirando las caras de sus amigas, esperando a que blanquearan los ojos o algo así.
-Y andá, boluda.- le dice Avie sin mirarla.
-No, no quiero –Dice Alice como nena chiquita cuando no quiere algo. –No las voy a dejar a ustedes, ni a los chicos…
-Ni a Gerard, ¿verdad? –Interrumpe Hilary levantando una ceja.
-Sí, no sé que voy a hacer… De verdad lo quiero, pero no las voy a dejar solas con esos tipos y con Avril. Sin mí se mandarían las mil y una cagadas…- dice con voz de madre, cosa que le saca una sonrisa a sus amigas.
-Bueno, bueno… Hacé lo que quieras, Alice. Sabés que somos tus amigas y que no vamos a impedir que seas feliz con quien quieras.- le dice Avie, pero se notaba que en realidad no quería que se fuera.
Alice pensaba mientras caminaban alrededor del escenario, escuchando a McFLy tocar. La verdad era que Brendon le caía muy bien, era como su tipo de chico: gracioso, sensible, romántico, con un aire teatral irresistible. Le había acordar a su adolescencia, donde ella había ido a tantos cursos de diferentes ramas del arte. Pero otra parte no iba a dejar a sus amigas por un chico; ese viaje le había demostrado cuán equivocada estaba al anteponer a un tipo antes que sus amigas. Quizás estuviera dejando pasar el amor de su vida, quizás no. Pero sabía con certeza que Hilary y Avie sí eran sus amigas y que no le iban a dar la espalda jamás.
- Hablando de Roma…-dijo Hilary, señalando a un chico que estaba unos metros más adelante. Sin duda alguna era Brendon, su estilo a la hora de vestir era inconfundible, lo mismo que esa sonrisa espléndida.
- Bueno, te esperamos en las camionetas, ¿querés?- le dice Avie tomando a Hil por un brazo.
- Pero… no quiero que se vayan, chicas.-les dice Alice.
- Tonta, con nosotras acá no van a poder hablar un choto. No te preocupes, te esperamos allá. Nada más volvé para decirnos si te quedás con nosotras o te vas a recorrer el mundo con Brendon.- dice Hilary y le sonríe confiada.
- Surte, Al.-le desea Avie, y las dos se van de vuelta a donde estaban los chicos.
Bueno, era hora de decidir qué hacer. Alice se acerca con determinación hacia donde estaba Brend, y lo toca en el hombro para llamar su atención. Al verla, el cantante sonríe ampliamente y la abraza, cosa que enternece a la chica. Iba a ser duro tener que romperle el corazón a ese chico tan risueño, pero tenía que hacerlo, no iba a dejar que se le formaran falsas esperanzas.
- Alice, Alice, sabía que me ibas a buscar…- dice Brendon abrazándola fuerte. Después la suelta y la mira a la cara; de verdad que estaba muy feliz por volver a verla.
- No es tan difícil encontrarte, ¿sabés? Menos si el nombre de tu banda aparece por un montón de folletos y cosas así.
- Tenés razón.- y le sonríe ampliamente. Era un sufrimiento todo eso, pero tenía que decirle lo que había pensado.
- Brend, yo en realidad vine para hablar sobre la decisión que tenía que tomar.- dice Alice sin más vueltas.
Brendon se queda serio de repente, mirándola con curiosidad. Les pide unos minutos a las personas con las que estaba hablando, y se la lleva a un lugar más privado, detrás de un bufet.
- ¿Y bueno?- pregunta él ansioso, mirándola a los ojos.
- Creo que… Que…-Alice baja la cabeza. Antes había rechazado a chicos, pero nunca se había sentido tan mal como ahora.- Brend, yo te quiero demasiado, me gustás mucho… Pero no puedo estar con vos si es una condición llevarme lejos de mis amigas.
El cantante suspira y baja la cabeza desilusionado. Alice le toma una mano con ternura y delicadeza. Los dos tenían lágrimas en los ojos, a los dos les dolía el plantearse no poder estar juntos.
- Brend, por favor, decime algo…-le ruega ella, evitando que un gemido se le escapara.
- ¿Qué querés que te diga?- Brendon la mira dejando que unas cuantas lágrimas se le escaparan- Pero ya sabía que me ibas a decir eso, así que puedo proponerte otra cosa…- y se seca las lágrimas con un pañuelo.
- ¿Otra?- pregunta Alice extrañada.
- Síp. ¿Qué te parece si quedamos como amigos a la distancia, y cuando estés “soltera de amigas y otros músicos” vemos qué pasa entre nosotros?
- Me parece una idea genial, Brend- dice ella sinceramente, y aliviada-. Me parece una idea asombrosa y sensata. Pero sólo voy a acceder si vos me dejás hacer algo antes.
- ¿Qué cosa, Alicia de El País de las Maravillas?- pregunta Brendon, quien al parecer estaba un poco mejor.
- Dejame darte un beso antes de que abandones el país, Urie.- le pide ella con una sonrisa a medias. Él también sonríe, la toma por la cintura y se le acerca, dejando sus rostros a sólo unos centímetros. Entonces Alice besa los labios de él con ternura, y con la promesa de que algún día iban a poder estar juntos.