Al día siguiente Avie se despertó, se puso sus bóxers, los pantalones y una de sus camisas, volvió a la cama para despertar a Avril, se acerco y le mordió suavemente el cuello. La rubia dio un pequeño grito mientras Avie reía.
-Jajajaja, vamos, amor, levantate.- Le dice Avie.
-Ay, no, es temprano todavía ¿para qué te vestiste? No queré que...- Responde Avril mientras levantaba una ceja.
-Jaja son las 3 de la tarde dale tonta, vamos a buscar a las chicas. Estás muy sexi así, pero te voy a pedir que te vistas.
-Mmh, que amarga, bolú.- le dice desperezándose en la cama.
-No soy amarga, Avrilchu, es que me aburro y quiero que vayamos abajo.
-Uhh bueno, yo te iba a divertir, ya que...- Dice Avril levantándose.
Terminan de vestirse ambas, y salen a buscar a las chicas. Iban de la mano, bajando la escalera, cuando de repente se encontraron a Alice.
-HEY.- Le grita Avie con una sonrisa de oreja a oreja.
-Oh, hola chicas, jaja ¿por qué tanta felicidad? - le responde Alice al ver las sonrisas de las otras dos.
-No, nada, es que ajajajajaja.- alcanza a decir Avie entre risas mirando a la rubia.- ¿La viste a Hilary? Es que ayer discutimos y bueno, nada… quería ver si se dignaba a hablar sobre lo sucedido. También me quiero disculpar, le pegué un cachetazo de la bronca.
-Uy, ¡qué mal! Pero: ¿por qué? ¿Qué pasó? Creo que la vi con Shann boludeando en los pasillos.
-Nada grave, es que siempre me molesta y ayer le dije de todo…
-Mirá, allá están.- Dice Avril señalando a lo lejos de uno los pasillos.
Entonces Avie le suelta la mano a la rubia y va en busca de Hil. Al principio tenía un poco de miedo, temía que quizás la otra se sacara y comenzara a pegarle, pero nada de eso pasó. Hilary la miró de arriba abajo y le preguntó que qué quería.
- Mirá, te quería pedir perdón por lo de anoche… Creo que me saqué un poco, y, bueno… Esa cachetada estuvo de más…- dijo Avie cuando Shannon las dejó a solas.
- Sí, igual no pegás tan fuerte, no te creas que me dolió…- le respondió Hil esquivando su mirada.
- Bueno… Pero creo que también vos me tendrías que pedir disculpas…-se aventuró su amiga.
- ¿Disculpas? Hum…-e hizo de cuenta que consideraba la idea de
pedirle perdón- Bueno, creo que debe ser molesto que alguien como yo se aparezca a cagarte todo…
- ¿Sabés? Dejá, no me pidas nada perdón.- y Avie le sonrió abiertamente.
- ¿Ah, no? ¿Y por qué no?
- Porque de no ser por lo que pasó, nunca hubiera pasado otra cosita anoche…
- Ay, qué asco. Bueno, ¿te felicito?-dijo Hilary tratando poner cara de asco, pero era evidente que estaba feliz porque su amiga al fin había conseguido lo que tanto tiempo había esperado.
Al final terminaron desayunando todos juntos en el comedor del hotel. Era raro ese momento, esa tranquilidad, esa felicidad. Si no era Hil que se mandaba las suyas, era Alice que andaba histeriqueando, y sino Avie que andaba con quilombos por los paparazis. “Estamos en el ojo de la tormenta”, pensaba Alice mientras seguía con su cappuccino. Y sí, definitivamente era así, porque minutos después se aparece Gerard, todo mugroso y tambaleándose. Enseguida Mikey y Ray se levantan de la mesa.
- ¿Qué hacés así acá, Gerard?- le pregunta Mike por lo bajo, sosteniéndolo para que no se cayera.
- Quiero… Quiero hablar con esa puuuta…- dijo señalando a Alice, quien suelta su galleta y va hacia donde estaban los chicos.
- ¿Qué querés?- le pregunta mirándolo a los ojos, comenzando a enojarse.
- ¿Por qué andás con ese… ese Brendoon?- le preguntó con voz ronca, como queriendo ponerse a llorar- ¿Qué ya te lo garchaste, ehh?
- ¡Gerard!- lo reta Mikey- Mejor lo llevamos arriba…
Y entre Ray y Mike lo llevan de nuevo a su cuarto. Alice decide ir con los chicos también, viendo que la causante de su enojo era ella. En fin, había llegado el momento de dejar las cosas en claro con la diva de Way. El tipo entra a tropezones a su cuarto y se tira en la cama, tomándose la cabeza con fuerza.
- Sos una… SOS UNA PUTA- grita, levantándose y caminando amenazadoramente hacia Alice. La chica retrocede unos pasos hasta chocar con una cama, y lo mira con los ojos como platos-. Me dejás porque soy egoísta y después te andas revolcando con un marica que…
- Brendon no es ningún marica, Gerard Way. Que sea caballero no significa que sea un marica- le reprocha ella firmemente-. Y no me acosté con nadie, pedazo de tarado. Ni que fuera puta.
- Callate y dame un beso…- le dice acercándose aún más, pero Alice se corre justo a tiempo para evitar los labios llenos de alcohol de Gee. Más que furiosa, se va del cuarto, prometiéndole que cuando estuviera sobrio iban a hablar del tema.