sábado, 14 de enero de 2012

Capitulo 58


A la mañana siguiente, los músicos estaban preparando las cosas para el show de esa noche. Las chicas ya estaban desayunando cuando ven a los músicos yéndose a la prueba de sonido y demás. Avril le dice a Avie que se va a pasar el día en lo de unos amigos. Al final del desayuno, las chicas se dan cuenta que quedaron solas. Si bien tenían los pases para ir a ver las pruebas de sonido de los chicos, o la dirección en donde Avril se juntaba con sus amigos, decidieron quedarse en el hotel. La verdad era que afuera estaba muy frío como para salir.

-¿Vamos a ver una peli al cuarto? –Sugiere Avie.

Y así las tres se fueron a ver películas, aburridas. Definitivamente, era un día aburrido, ya que ni siquiera querían ir de compras ni nada. Ese día la vagancia les ganó. Pasaron todo el día en el cuarto, hasta que se dieron cuenta de que era de noche y los chicos empezarían a tocar en cualquier momento. Entonces Alice las sorprende diciéndole que Brendon (con quien chateaba mientras miraba películas) la había invitado a ir a un boliche, pero que no quería ir sola.

Emocionadas por al fin tener algo interesante que hacer, las chicas se cambian, se peinan y se maquillan para salir. Todo estaba planeado: iban a salir sin decirle nada a nadie para evitar que Gerard hiciera una escenita de nuevo, y esperar que pase algo entre Brend y Alice. Pero mientras se cambiaban, Avie recibe una llamada de Avril. La verdad era que las Hil y Avie querían una noche de solteras, por lo que le dice esquivamente a Avril que estaban en el hotel, a punto de irse a dormir. Al parecer la mentira no fue muy convincente, por lo que la canadiense deja a sus amigos para volver al hotel y ver qué pasaba con su novia.

Al llegar, se lleva una gran sorpresa: Avie no estaba durmiendo, sino que, vestida como para ir a una súper fiesta como sus amigas, se estaba subiendo a un taxi con una gran sonrisa en la cara. Sigilosa, le pide a su chofer que siga el vehículo donde iban las tres muchachas.

Pasados unos quince minutos, las chicas llegan al lugar. Estaba lleno de gente, la música estaba al tope, juegos de luces increíbles. Brendon las estaba esperando en la puerta para entrar todos juntos. Entran y se sientan en una mesa los cuatro y piden algo para tomar. Desde el primer instante se notaba que esa noche podía llegar a pasar algo entre el músico y Alice.

Las cosas con Brend iban bien, según las chicas, aunque ya se estaban poniendo muy melosos, por lo que las amigas se van a recorrer el lugar en busca de alguien con quien entretenerse. Y, ya sea por una cosa del destino o pura suerte, al entrar a otra parte del lugar, encuentran a los chicos de McFly, Tom y Dougie. Ninguna de las dos lo podía creer a pesar de estar continuamente en contacto con diferentes músicos. Se quedaron mirándolos disimuladamente, hasta que los músicos se dieron cuenta de su presencia y decidieron ir a hablarles, con tragos para ellas también.

-¡Hola! –Dice Tom, sonriéndoles ampliamente.

-Hola –Responden las chicas con un hilo de aire las dos.

-¿Todo bien? –Pregunta el bajista conteniendo la risa al ver el rostro de las chicas.

-Sí, todo bien. Hola, yo soy Hilary y ella es Avie. –Tomando coraje para arrancar la charla.

Así siguieron, entre tragos y charlas. Nadie notó que estaba Lavigne dentro del mismo edificio que su chica. Sin embargo, la cantante ve cómo se chamuyaba al cantante inglés. Las chicas tampoco vieron que su amiga Alice la estaba pasando genial entre los brazos de Urie, y ninguna de las dos chicas notó quelas bebidas alcohólicas estaban comenzando a hacer efecto. Luego de un rato, cada una hizo de las suyas: Hilary estuvo con el bajista de McFly, y Avie con el cantante. Ambas engañaron a sus respectivas parejas. Lo peor era que la novia de Avie la estaba ahí mismo, y al ver lo que pasó con Tom, decide irse. Al intentar salir, unos fotógrafos que estaban en la puerta y algunas personas de adentro la reconocen y arman un escándalo, cosa que hacen que Avie se de cuenta de lo que pasaba. Hilary, entre los brazos de Dougie, la mira con casa de susto, pero su amiga estaba aún más asustada que ella.

-No, no, no. No te vayas ahora, se te va a armar mucho quilombo, boluda. –Le dice Hilary agarrándola del brazo para que no se valla y se quede ahí con Tom.

-Pero me vio boluda.

- ¿Y qué tiene? Ya está, ya te mandaste la cagada. Esperá quince minutos a que llegue al hotel y después vas.

-¿Vos que vas a hacer? Mirá si le dice a Shannon. –Le dice Avie asustada a su amiga. Las dos se miraron aterrorizadas, no podían evitar nada ahora.

Las chicas se despidieron de los músicos, y se fueron a buscar a Alice con el número de Poynter y Fletcher anotado en un papel. Al recuperar a Alice de los brazos de Brend, se despiden del chico y vuelven al hotel, a sabiendas que se venía una muy fea para Avie. A Hil no se le quitaba la sonrisa de la cara, aunque hubiese engañado a su novio por segunda vez, pero sabía que esta vez le iba a salir bien. Alice estaba igual de feliz, mientras Avie tenía miedo de lo que le podía llegar a pasar con Avril y su relación.