sábado, 7 de enero de 2012

Capitulo 51

- Al fin te encuentro… Te juro que cuando nos dimos cuenta que no estabas fui el primero en querer irte a buscar, cielo.- le decía Gerard a Alice mientras le acariciaba el cabello. Los dos habían ido a una plaza cercana al aeropuerto y se habían sentado a hablar.

- ¿De verdad?- preguntó ella extrañada- ¿Y Hilary?

- Oh, ella se entretuvo mandoneando a todos, pero yo tuve la idea de venirte a buscar. Dije que eso tenía que hacer, que eras mi novia y no te iba a dejar sola, menos en este estado…-le dijo mientras una mano de él se apoyaba sobre el vientre de ella.

- Bueno, ya que decís eso…-comienza a decir Alice retorciéndose las manos- Yo… Yo perdí el embarazo en el vuelo, creo…

- ¿Cómo?- Gerard trata de infundirle preocupación y tristeza, pero sus ojos brillaban de alivio. Al lo miró extrañada y algo dolida, pero decidió hacer caso omiso a los verdaderos sentimientos de Gee.

- Sí… Ya sabés, un aborto natural… Fue como que me vino pero mucho peor.- explicó ella.

- Oh, qué asco, Alice… Cuando querés podés ser muy asquerosamente explícita…-dijo G con cara de asco.

- Creí que te iba a preocupar lo que te acabo de decir, Gerard.-le recrimina la chica poniéndose de pie- Quiero hablar con Hil.

- Sí, sí… Marcá el número de Mikey, seguro está con ella…-y le pasa su celular.

Alice lo toma y se va unos metros más allá, dejando a Gee solo con iPod. Ella lo mira disimuladamente mientras espera que alguien del otro lado atienda. Ese no era el Gerard Way que había imaginado, nunca pensó que podría llegar a ser tan egoísta y caprichoso…

- ¿Gerard, encontraste a Alice?- pregunta Mike del otro lado. Se lo notaba muy preocupado, incluso más que el propio novio de la chica.

- Mikey, soy yo, Alice… Gerard está conmigo…

- ¡ALICE!... Hilary, Avie, ¡está Alice al teléfono! Oh, pedazo de tonta, estábamos tan preocupados por vos… El estúpido de mi hermano no te quería ir a buscar, pero Hil le insistió y…

- ¿Qué?-preguntó Alice sorprendida.

- Esperá, te paso con Hilary que está que me mata acá…-y se escuchan ruidos de fondo hasta que…- ¡PENDEJA DE MIERDA! Que sea la última vez que te vas así de la nada. Acá estábamos todos…

- Hil, ¿vos le dijiste a Gerard que me venga a buscar?- pregunta Alice con un hilo de voz.

- ¿Qué? Ah, sí, sí… De eso tenemos que hablar cuando vuelvas. La verdad que ese tipo es un imbécil, no sé qué le viste…

- Pero él me dijo que vino porque fue decisión suya, que ustedes insistían en que se quedara…

- ¡AH, PERO SI ES UN BOLUDO IMPORTANTE EL TIPO ESE!- grita Hil, dejando medio sorda a su amiga.- Esperá que te paso con Avie…

- ¿Avie?-pregunta extrañada Alice.

- ¡Hola, conchuda! Nosotras llegamos con Avril en medio del quilombo, y yo no sabía que carajo pasaba… Hil me explicó más o menos las cosas y…

- ¿Por qué viajaron hasta Inglaterra?-la interrumpe Alice, tratando de no pensar en las cosas que Hil anteriormente le había dicho.

- Ah, es una larga historia… Pero espero que llegues en cualquier momento, porque la verdad es que acá los ánimos no están muy tranquilos que digamos…

- Bueno, perdonen… Seguro hoy a la noche estoy con ustedes, chicas… Tenemos que hablar de muchas cosas. Chau…-y corta la llamada, mirando con tristeza a Gerard, quien seguía boludeando con su iPod sin prestarle atención a nada.

La verdad solía doler, pero más dolía cuando una persona querida te mentía. Gerard la había engañado haciéndose pasar por un caballero, por un novio cariñoso y atento, cuando en realidad era un tipo más que narcisista, caprichoso, superficial… En ese momento, a Alice se le ocurrieron adjetivos que en su vida hubiera usado para describir a su cantante favorito, al líder de la banda que le había salvado la vida.

Dando firmes y largos pasos, Alice se ubica frente a Gerard y carraspea para hacer acto de presencia.

- Quiero volver con mis amigas y con Mikey, Arthur.

- Ooookey, linda… ¿Hice algo malo para que me trataras así, eh?- le dice tomándola por la cintura y tratando de besar su cuello, pero Al se corre y lo mira a los ojos.

- Mentirme, Gerard. Mentir sobre quién tuvo la idea de venirme a buscar y sobre tus sentimientos. No trates de hacerme creer que te preocupa que haya perdido el embarazo, ¡porque de actor tenés lo que yo de princesa!- le grita invadida por una ola de ira.

- Pero si vos sos digna de la realeza española, cielo…-le dice acomodándole el cabello detrás de las orejas.

- ¿Ves que te tomás todo para chiste, idiota?- y se acaricia las sienes- Dame plata así vuelvo con los chicos.

- Pero… Están en Oxford ahora…-dice Gerard por lo bajo.

- Bueno, vos dame plata, que ya los voy a encontrar.

- Tomá, acá tenés…-y le pasa unos cuantos euros, consternado.

- Gracias.- Alice toma el dinero y se va al aeropuerto nuevamente. No, esta vez no iba a dejarse engañar por una sonrisa bonita y unas palabras. No podía evitar a los músicos, pero sí podía elegir quiénes valían la pena y quiénes no. Estaba harta de ser siempre la tierna y sensible Alice, a la que todo el mundo (o por lo menos los chicos buenos) la usaban como juguete. No más. Gerard Way podría quedar como un mal recuerdo, pero los malos recuerdos siempre servían para aprender y poder actuar bien en un futuro.

“Espero que Brendon esté libre y pueda viajar a Oxford para que también lo conozcan las chicas…”, pensó con una sonrisa, una vez sentada en el avión que la llevaría de vuelta con sus amigos.